<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-1334545721172963868</id><updated>2011-11-27T21:42:00.709-03:00</updated><title type='text'>Mon Mapu</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://laleyendadetierrafertil.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1334545721172963868/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laleyendadetierrafertil.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Daniel Cifuentes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04693953779355724154</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>25</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1334545721172963868.post-8028385385920931654</id><published>2011-08-17T17:38:00.002-04:00</published><updated>2011-08-17T17:51:51.530-04:00</updated><title type='text'>Misión Cumplida</title><content type='html'>Estimados lectores de Mon Mapu:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego de tres años en la web, Mon Mapu recibió cerca de 5000 lecturas, sin ningún tipo de publicidad, solo algunos foros y la buena voluntad de sitios como www.folkloretradiciones.com.ar, donde gentilmente alojaron un pdf del cuento para los amigos de la república argentina, donde también se leyó mucho. Mas mi intención original fue subirla solo para conocer el encuentro entre Mon Mapu y las personas, y me llevé la grata sorpresa de que la historia, pese a encontrarse inmadura, recibió excelentes críticas de las personas que la leyeron, les gustaron sus personajes, sus historias y sus paisajes. De todo esto estoy muy orgulloso, pues cabe señalar que esta historia ha sido mi deleite desde la niñez. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto es muy importante. Mon Mapu nunca ha querido ser una historia fiel a las tradiciones y costumbres mapuche y/o chilotas. Esta historia está basada en su bellísima mitología, sus costumbres y tradiciones, donde muchos seres ficticios se mezclan con grandes personajes y seres mitológicos de nuestros ancestros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La buena noticia es que en este tiempo Mon Mapu ha cobrado la madurez y el cuerpo que necesitaba para ser un libro. En estos tres años han sido muchos los detalles cubiertos, gracias a vuestras críticas, por lo cual, en un plazo no mayor, espero estar anunciándoles por este medio la publicación de esta historia, con muchos cambios positivos, más robusta y entretenida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muchas gracias a todos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1334545721172963868-8028385385920931654?l=laleyendadetierrafertil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laleyendadetierrafertil.blogspot.com/feeds/8028385385920931654/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1334545721172963868&amp;postID=8028385385920931654' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1334545721172963868/posts/default/8028385385920931654'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1334545721172963868/posts/default/8028385385920931654'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laleyendadetierrafertil.blogspot.com/2011/08/mision-cumplida.html' title='Misión Cumplida'/><author><name>Daniel Cifuentes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04693953779355724154</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1334545721172963868.post-333501163729328383</id><published>2008-04-08T10:42:00.003-04:00</published><updated>2008-04-18T13:15:14.444-04:00</updated><title type='text'>Del Autor</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Han pasado dieciocho años desde que, sentado en un modesto banco doble de una escuela básica, leí junto a mi profesora, en el libro de Castellano, la leyenda de Ten-Ten Vilú y Kai- Kai Vilú, la cual era una apasionante historia de media página (para un niño que recién aprende a leer media página es casi leer un libro entero). Han pasado once años desde que, sentado frente a la radio de la casa de los abuelos, me dejé trasladar por la música y tuve la siguiente visión: dos “dragones aparentemente chinos” nadando y volando en medio de un bosque sumergido hasta sus copas, bajo un cielo repleto de nubes negras y relámpagos grises. Han pasado nueve años desde que estuve por primera vez en Chiloé y recuerdo, como si hubiese sido ayer, la sensación que me estremeció al pisar la isla grande. Es trasladarse a un mundo distinto, pese a que se encuentran cosas tan cotidianas como en cualquier otro pueblo, la atmósfera que domina en ese lugar pertenece a otros tiempos, a otras vidas, incluso a otras historias.&lt;br /&gt;Decidí escribir Mon Mapu basándome simplemente en eso, en la perenne e infantil idea de pensar que, ese particular misticismo que empapa a la isla puede ser el rastro de aquel gran poder derrochado en la batalla de Ten- Ten y Kai- Kai. A mi parecer, la idea de crear una historia alrededor de este acontecimiento con personajes tan humanos como nosotros, interviniendo en esta batalla épica, sería muy interesante, más aún si en ello se mostrasen personajes tradicionales de nuestra mitología, la cual radica en una de las etnias que más admiro, el pueblo Mapuche.&lt;br /&gt;De antemano es bueno explicar que, pese a ser estos mitos y leyendas tan conocidos por la mayoría de nosotros, una gran mayoría de ellos tienen versiones diferentes e incluso contradictorias entre sí mismas. Es por ese motivo que intenté estudiar cada uno de ellos, o la mayor cantidad posible, para obtener el mejor resultado, basándome tanto en la mayor cantidad de similitudes como en un orden lógico de las mismas. Espero haber sido lo más objetivo posible, esto por respeto a sus creadores, a sus difundidores y a quienes celan estas leyendas como un tesoro de nuestros ancestros. Mi principal anhelo es difundir estos mitos en una historia ficticia que merezca portarlos, así con esto mostrar al lector que hay un mundo mágico inserto en nuestro país, tan o más bello y fantástico que los que nos muestran ingleses, norteamericanos o japoneses y que está al alcance de nuestras manos.&lt;br /&gt;Espero con este libro mostrar lo valiosas que son nuestras tradiciones, por las que muchos han luchado y vivido. Espero también, fomentar a las mentes creativas de nuestro país a buscar inspiración acá, en este hermoso país, en esta beta inagotable de situaciones increíbles y hermosos paisajes. Bienvenidos a Mon Mapu, tierra que albergó a guerreros formidables, a un pueblo noble y que hoy se encuentra sumergida bajo el mar.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Daniel Cifuentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes de que la historia se plasmara sobre nosotros, antes que los mapas nos entregaran información detallada de cada continente, cada isla y cada océano, antes incluso de que nuestros ancestros recordasen lo sucedido…&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1334545721172963868-333501163729328383?l=laleyendadetierrafertil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laleyendadetierrafertil.blogspot.com/feeds/333501163729328383/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1334545721172963868&amp;postID=333501163729328383' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1334545721172963868/posts/default/333501163729328383'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1334545721172963868/posts/default/333501163729328383'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laleyendadetierrafertil.blogspot.com/2008/04/del-autor_08.html' title='Del Autor'/><author><name>Daniel Cifuentes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04693953779355724154</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1334545721172963868.post-5046876530970885913</id><published>2008-04-08T10:41:00.002-04:00</published><updated>2008-04-08T10:42:32.673-04:00</updated><title type='text'>Prólogo - Génesis de una leyenda</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;            Fue mucho antes, en los tiempos que la tierra y el mar se limitaban sólo por una larga línea recta y perfecta. Los dominios de la tierra adornaban con suave arena sus límites y el mar, así mismo, los decoraba con delicada espuma marina, arrastrada sobre la arena por tímidas y serenas oleadas. La tierra le entregaba al mar reposo y el mar a su vez regalaba, por medio de espesas y oscuras nubes, el agua necesaria para que la tierra diera vida a sus bosques, las praderas a sus helechos y los cerros a sus imponentes y solitarios glaciares. Tras las costas se levantaban pequeñas lomas, sobrecargadas de alerces y pehuenes, los que se perdían entre la neblina. Algunos riachuelos descendían desde los terrenos más altos, entregando vida tanto a pequeños poblados de humanos como a la flora y a la fauna típica de la zona.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;            Fue una tarde de invierno gris y fría, cuando las nubes del cielo cedieron ante la caída de dos gigantes. La tierra recibió en su regazo, con un fuerte temblor, los cuerpos sin vida de los dos hijos mayores de Chau Elchefe. Este los miraba desde arriba, con el rostro lleno de cólera. La reina miraba horrorizada esta escena, viendo como su esposo había dado fin a la vida de sus hijos. Entonces el viejo Chau Elchefe gritó: -¡No fue suficiente que les regalara poder y reinados a cada uno, más aún, querían matarme para apoderarse de mi poder!- el gigante e imponente ser recalcó- ¡el hacha que he creado para forjar este mundo no será motivo de rebeldía de ningún otro hijo!- Entonces Chau Elchefe selló el hacha que cargaba en su diestra bajo un conjuro escrito con su propia sangre, sobre un fino tejido atado al mango. El hacha, en ese momento, comenzó a disminuir su tamaño y su poder, convirtiéndose en tan sólo una partícula de polvo para su creador. Este sopló sobre su mano y el hacha voló, encontrando refugio en un denso bosque, cercano al lugar donde sus hijos encontraron su fin.&lt;br /&gt;            Pasaban los meses desde aquel terrible suceso y la diosa aún lloraba la perdida de sus hijos. Fue tanto su llanto que el inmenso cráter formado por la caída, que hizo de precaria tumba, se llenó de lágrimas, creando un inmenso lago sobre los gigantescos cuerpos. Chau Elchefe, al ver desesperada a su esposa y sin otra forma de consuelo de dijo: - Tus hijos quisieron matarme y tomar el poder. Si lo hubiesen logrado no sólo hubiese muerto yo, sino también tú y nuestros otros hijos. Ellos nacieron caprichosos y egoístas. Incluso hubiesen disputado el poder aniquilándose mutuamente, sin respetar ni lazos sanguíneos ni su condición de gemelos. ¿Hubieses querido eso? La diosa negó sutilmente con la cabeza, pero le preguntó si había otra forma de castigarlos. Entonces Chau Elchefe escuchó a su esposa con benevolencia y alargó sus brazos hasta la misma tierra, sacando los dos cuerpos del lago, los amasó en sus manos por largo tiempo hasta conseguir una pasta uniforme, luego la mezcló con algo de las lágrimas que formaban el lago y creó una serpiente gigantesca. Se dio cuenta que esta serpiente no sobreviviría si no habitaba un lugar abundante en agua, así que la lanzó al mar. La serpiente despertó y vio a su creador sobre las nubes, este le dijo que por la misericordia de su madre ellos fueron convertidos en un solo ser y se les devolvió la vida, que la disfrutaran y que la aprovecharan, pero este nuevo ser no se conformó con su nueva vida, odió tener un poder limitado y vivir por causa de la compasión de su madre, sin poder desde aquella posición abrazar el poder que anhelaban. Chau Elchefe la aborrecía, y Kai- Kai estaba seguro que tendría que pasar una eternidad en esa forma sin encontrar absolución, fue por eso que buscó la forma de dañar a su padre, a modo de venganza, así que decidió destruir a las otras creaciones de Chau Elchefe, los escogidos que se encontraban viviendo en los limites del mar y la tierra, unos pequeños seres llamados humanos, Kai- Kai agitó las aguas del mar, botado las pequeñas construcciones del primitivo poblado y arrasando con la vida de muchos. Entonces los humanos llamaron a Chau Elchefe y le pidieron ayuda. Este vio la maldad de Kai- Kai Vilú y dejó caer el cielo otra serpiente, más grande aunque igualmente poderosa. Esta serpiente cayó en medio de la tierra, causando un gran terremoto, creando cerros y lomas. Tomó la apariencia y la materia de su alrededor, convirtiendo su cuerpo en roca y tierra, pero la tierra demoraba más en adaptarse a su cuerpo espiritual y se debilitó repentinamente, cayendo en un sueño profundo.&lt;br /&gt;            Kai- Kai Vilú notó las intensiones de Chau Elchefe en destruirla, así que rápidamente hizo un pacto con los humanos, estos, temerosos al ver a su guardián inmóvil, cerraron el acuerdo con Kai- Kai y emigraron tierra adentro, decidiendo vivir protegidos por uno de los cerros que se formó al caer Ten –Ten Vilú.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El lugar parecía perfecto.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1334545721172963868-5046876530970885913?l=laleyendadetierrafertil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laleyendadetierrafertil.blogspot.com/feeds/5046876530970885913/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1334545721172963868&amp;postID=5046876530970885913' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1334545721172963868/posts/default/5046876530970885913'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1334545721172963868/posts/default/5046876530970885913'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laleyendadetierrafertil.blogspot.com/2008/04/prlogo-gnesis-de-una-leyenda.html' title='Prólogo - Génesis de una leyenda'/><author><name>Daniel Cifuentes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04693953779355724154</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1334545721172963868.post-5443633907903649335</id><published>2008-04-08T10:41:00.001-04:00</published><updated>2008-04-08T10:41:49.437-04:00</updated><title type='text'>Capitulo uno - Tierra Fértil</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;            Las mañanas eran muy frías en ese lugar, tan frías que era usual observar a los cerros y sus faldeos cubrirse de una densa capa de escarcha, convirtiendo sus árboles y arbustos en un espeso campo de humedad. El paisaje cobraba vida cuando silbaban sobre las copas de los árboles la brisa de la costa y cuando destellaban los primeros rayos de sol, ganando este con su poder a las espesas nubes oscuras. Ese fenómeno peculiar hizo del valle un lugar único en su especie, pero no era su belleza lo más increíble, bajo las faldas de esos cerros cubiertos de bosques milenarios se escondía un valle, tan bien resguardado que, pese a las enormes heladas que azotaban ese lugar, se podía cultivar una gran cantidad de alimentos, siendo este el principal sustento del pequeño poblado que habitó durante muchas generaciones en este pequeño trozo de paraíso, gente que sobrevivía luchando contra esta tierra desolada por el invierno eterno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se celebró aquel día un evento muy especial, se respiraban aires de primavera en las modestas construcciones que conformaban la tribu de Mon Mapu, las heladas comenzaban a desprenderse del pasto cuando los primeros rayos de sol derretían el manto gélido que dejó la noche al marcharse, humedeciendo el aire en un frío casi absoluto, mas en la tienda de Aucaman brotaba el calor de un nacimiento.&lt;br /&gt;-¡Es una niña!- Gritó la joven aprendiz de machi de nombre Saqui -Es una niña pero…- La emoción desbordó las paredes de la ruca llegando a los oídos de Aucaman, el Lonco.&lt;br /&gt;Aucaman, un líder bondadoso, curtido por los años, hombre de guerra y de paz sobre todas las cosas, había perdido las esperanzas de poder cobijar en sus brazos a un heredero, ya que por años la fertilidad no escuchó sus ruegos, mas ahora que podía oír en la distancia el desesperado llanto de su primogénito no podía creerlo. Se incorporó luego de varias horas de espera y caminó hacia el portal de la morada de su mujer. Por causa de su entusiasmo y el paso de los años su andar le parecía demasiado perezoso y caía sobre en él cierta angustia por llegar a la habitación y reposar al heredero en su regazo. Levantó los cueros que hacían de puerta y vio a la machi con la guagua en sus brazos. Pidió cargarle con cierta timidez, tomó al retoño en sus brazos y se sorprendió profundamente. La machi lo miraba desconcertada, buscando una explicación a tal insólito hecho, mas no hallando en su cabeza respuesta. Aucaman se percató de eso y lo que exclamó fue sin dudas el grito de su corazón -Lo más hermoso que he visto en mi vida-.&lt;br /&gt;Pequeño copo de nieve era la niña, sin ciencia cierta sobre este hecho anómalo, Saqui continuaba repasando sus conocimientos mentalmente, pero a su padre no preocupó más que el hecho de saber que nació sana; con cabellos tejidos de retazos de la misma noche y piel blanca como el color de la muerte, “Pequeña flor plateada”. Ese fue el motivo por el cual Aucaman decidió llamarle Millaray. El Lonco tomó a la niña en sus brazos y mirando a su mujer con infinito orgullo y noble ternura dijo – Este pequeño trozo nuestro hace que mi corazón quiera salir de mi pecho para abrazarla- La envolvió en pieles y la sacó de la ruca, caminó apresuradamente por la pequeña ladera con la guagua en sus brazos hasta llegar donde descansan los dos grandes pillanes en el centro de la aldea. En ese momento lo divisaron los guardias del portón principal, hallándose ellos muy distanciados del Lonco. En un acto de honor tocaron los cuernos de centinela tan fuerte como pudieron, en son de alegría, despertando así a toda la tribu. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El orgulloso líder caminó por las laderas de sus dominios, paseando a la pequeña que dormía placida en sus brazos. El sueño de la pequeña Millaray no impidió que su padre le relatara un poco sobre su nuevo hogar y como es la gente que habita en este hermoso paraje en medio de la nada.&lt;br /&gt;-Pequeña mía, este será desde hoy tu hogar. Aquí crecerás grácil y hermosa, correrás por los senderos y todos te saludaran con reverencia, pues  la princesa de Mon Mapu. Mi brazo estará sobre ti en todo momento y los estandartes de nuestra familia guiarán los ojos del pueblo advirtiendo que nadie podrá nunca dañarte, pues eres hija del Lonco, hija del hombre que es capaz, desde que te vio por primera vez, de dar su vida por ti-. Profunda y hermosa fue la forma en que el padre entregó a su hija sus primeras lecciones de vida e instrucciones básicas de cómo gobernar, a su vez la niña dormía tranquilamente, como sabiendo que estaba en brazos seguros y bajo ojos que no dejarían nunca de seguirla donde fuese que ella decidiera ir.&lt;br /&gt;Era esa la comunión que vivía el Lonco con su retoño, cuando al oír pasos levantó la mirada y vio como uno de los hombres de la aldea corría hacia él desesperado. – ¡Dígame señor donde puedo encontrar a la machi se lo suplico!-. Al gran Lonco no le pareció muy cortes que este aldeano no percatase en sus brazos al bebé, pero la angustia que reflejaba en los ojos fue excusa suficiente para que le perdonara y diera asistencia. – Ve a mi ruca, allí le encontrarás sin duda-. El hombre agradecido corrió hacia el hogar del monarca y a los minutos apareció nuevamente en el camino, esta vez con Saqui, corriendo desesperadamente hacia la dirección de la cual apareció anteriormente. Cierta curiosidad invadió a Aucaman, sabía que necesitar a la machi siempre es por algo delicado, así que decidió seguirlos, con el fin de enterarse que sucedía y si, de alguna forma, podía ayudar en algo.&lt;br /&gt;El aldeano y la machi entraron a una ruca muy modesta, las herramientas para trabajar la tierra que descansaban apoyadas en una de sus paredes eran prueba que no existían guerreros viviendo allí. La ley de su poblado expresaba que ningún soldado o guerrero podía vivir de la tierra pues debían dedicar su vida perfeccionándose como marciales, para así entregar una absoluta protección al poblado. La ley expresa también que el soldado, por obra de su ejercicio, recibiría de parte de la comunidad todo lo necesario para vivir, siendo estos personajes privilegiados en aspectos económicos y sociales más que cualquier otro habitante de Mon Mapu.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aucaman tenia un corazón noble, pese a su posición social siempre fue muy sencillo y comprometido con todas las personas de su poblado, incluso a pesar de que sus antepasados en el trono siempre fueron personas que sabían distinguir entre un obrero y un guerrero o una persona dedicada al servicio ritual y lo hacían notar en todo momento. Aucaman respetaba a las personas por su condición de humanos, expresando en todo momento que el resultado de la diversidad de tareas y obligaciones era el funcionamiento de un pueblo; por eso él fue siempre muy querido entre los suyos.&lt;br /&gt;Luego de sentir unos gritos de dolor dentro de la modesta ruca, Aucaman se angustió un poco y decidió entrar para preguntar que era lo que sucedía y ver si podía ayudar en algo, pero al correr el velo de la puerta lo detuvo un sonido que lo dejó atónito. – ¿El llanto de una guagua?- dijo para sus adentros con cierta sorpresa mientras ingresaba por completo a la habitación principal. El hombre que pidió por la machi era el padre de la criatura que acababa de nacer y al ver a Aucaman en su hogar se contentó mucho, acercándose a él para recibirlo. – ¿Quién soy yo para tener el honor de tener en mi hogar al Lonco? Sea usted siempre bienvenido entre mi familia.- Aucaman agradeció la hospitalidad del hombre con una cordial sonrisa y descansó junto al fuego encendido en el medio de la habitación.&lt;br /&gt;-¿Es lo que escucho el llanto de un recién nacido?- preguntó el Lonco. – Si mi señor, es el nacimiento de mi descendencia en este momento, espero que la machi salga pronto con él para conocerle.- Aucaman muy conmovido por esta situación declaró lo que sentía al hombre – ¡Ha nacido el mismo día que mi hija, ha de ser alguien muy especial! - El hombre en ese momento salio del elixir que produce la venida de un hijo y noto a la guagua en los brazos del Lonco. -¡mi señor, le pido que tenga de mi piedad por no haber notado que en sus brazos carga a su sucesor! Permítame mostrarle mi felicidad deseándole larga vida y buen caminar al futuro Lonco.- el Aucaman sonrió y le agradeció el gesto, explicándole que entendía que, por el desasosiego que produce la venida de un hijo, no se percatara de algunas cosas y que la guagua es una niña. En ese momento apareció ante ellos la machi con la criatura en brazos. – Me ha tocado doble trabajo el día de hoy - dijo Saqui, sonriendo y agregó, – Es un niño fuerte y sano - Los ojos del padre se llenaron de lágrimas de felicidad, mientras corría hacia la machi para arrebatarle a su niño de los brazos y abrazarlo con infinita ternura.&lt;br /&gt;Aucaman, por cierto muy religioso, afirmó: -ciertamente esto es un regalo del cielo, tu hijo no ha nacido por simple casualidad, lo prueba que ha decidido nacer junto con mi hija. Dime ¿Cuál será su nombre?- el hombre, con gesto humilde respondió: - no lo hemos decidido aún mi señor, pues no lo hemos conversado con la machi - Aucaman se sorprendió pues esperaba recibir esta buena noticia para no entorpecer la entrega de su propuesta. – Ya que es así, tengo que entregarle al niño un regalo- Tomó así su postura honorable, característica de los de su rango y lanzó su discurso. – Por ser yo el Lonco de esta aldea, tengo en mis manos el poder de dar y quitar honor en el momento que me parezca oportuno, por esta razón y con los testigos aquí presentes (el padre y la machi) me dirijo a ti criatura, esta mañana, con el fin de honrar a ti y a tu familia. Has sido enviado por la providencia, has contentado mi corazón y el de tu padre, por ese motivo no serás en tu vida un trabajador de la tierra, serás entrenado para vivir con la realeza, serás respetado por la aldea tanto como mi hija y para que todos lo sepan y te reconozcan como tal, tu nombre será Elkan, pues serás guardián de la vida de Millaray en todo momento de tu vida. Yo, Aucaman, lo he dicho.-&lt;br /&gt;El corazón del padre de Elkan saltó tan fuerte como en el momento que escuchó el primer llanto de su hijo al nacer, su hijo será una persona importante, no tendrá que vivir del dolor de su espalda, ni soportar el frío de la escarcha en sus pies; será un hombre importante, más que cualquier otro soldado o marcial de la aldea, pues será quien este junto a Millaray en todo momento. Lo que le pareció más extraño aún fue que por lo que había escuchado, el guardián del heredero al trono debía ser una persona que tuviese aptitudes para ese cargo, un guerrero de primera clase, por lo general el hijo de un soldado o incluso en ocasiones el hijo del mismo jefe de guardia. Recordó que el jefe militar era estéril y no había podido concebir descendencia. Luego de todo esto supo que este honor seria para Elkan una enorme responsabilidad y un gran desafío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salieron luego de la modesta ruca los dos padres con sus dos pequeños en los brazos, subieron así por el sendero de la aldea hasta le sector de reunión de los hombres, justo bajo la sombra de los dos pillanes de y Aucaman llamó a uno de los pregoneros que siempre andaba cerca cuando se le necesitaba, solo que esta vez, como todo sucedió más temprano de lo normal, venía recién despertándose, corriendo y asustado por los cuernos que sonaron tan temprano. – Levanta la voz y anuncia al pueblo que se reúna en este lugar ahora mismo – Dijo Aucaman al pregonero quien, restregándose aun los ojos, asistió y comenzó a correr por las callejuelas de la aldea dando el aviso; tal fue su desorientación que tropezó con una piedra y rodó por lo menos una cuadra bajando el cerro, pero se incorporó como si nada hubiese sucedido, dando una torpe sonrisa a Aucaman, quien le miró avergonzado, y continuó con su llamado. En menos de medio ciclo de día se reunió todo el pueblo en el punto de asamblea, todos menos los guardias de la entrada y de los muros de madera que rodeaban la aldea.&lt;br /&gt;Sólo los campos de cultivo que estaban en el valle estaban desprovistos de esta defensa, de no ser por algunas torres de vigilancia ubicadas en puntos estratégicos. La abundante niebla proveniente del mar hacia de estas torres hace de la ciudad y del muro un misterio ante los ojos de los que transitaban por los caminos que cruzan el valle. De vez en cuando se podían ver los hombres que trabajan la tierra sembrando, arando o cultivando en los fríos bordes del camino, lugares donde sólo a partir del séptimo ciclo el sol riega vida y calor al trabajo de estos hombres, esparciendo la niebla como un rayo lo hace con las nubes en una tormenta. A esa hora ya no era posible sembrar, pues el sol volvía la humedad en un vapor muy peligroso para la salud de los trabajadores, debiendo estos regresar a la aldea antes de terminar la primera mitad del sexto ciclo del día. En la aldea se podía estar seguro, pues como estaba ubicada en un cerro, el portón principal y el gran muro eran quienes se encargan de detener el avance de la niebla a la aldea y cuando el sol se remonta por las montañas, al comienzo del sexto ciclo la aldea ya estaba seca, fresca y con calor suficiente para realizar las labores fundamentales como lo eran la preparación de alimentos y la lavandería, también los más ancianos salían de sus rucas para tomar algunas infusiones de hierbas y contar sus aventuras pasadas, recordar lo que aprendieron en sus vidas y enseñar a los más niños las leyendas y los mitos que aprendieron de generación en generación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Daré al pueblo hoy una gran noticia, han nacido dos hermosos niños el día de hoy entre nosotros, Millaray mi hija y Elkan, quien será su protector personal durante los años que estén juntos, les pido que le den el mismo cariño y respeto que darían a mi hija, ya que de él depende su seguridad y bienestar- Estas fueron las palabras del Aucaman al pueblo. La gente que escuchó atentamente las palabras de su líder se gozó de la noticia y aceptaron la decisión del Lonco que Elkan fuese quien protegiera a Millaray. Esa tarea no era fácil, o algo que pudiese hacer cualquiera, pues del sucesor al trono proviene la paz entre el pueblo y los pueblos vecinos, ya que si no hay sucesor al trono los líderes de pueblos vecinos pueden disputarse el trono y con esto ganar terrenos y riqueza, no observando lo que los aldeanos quieran u opinen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Han pasado tres meses desde que nació Millaray y Elkan. El pueblo celebró el acontecimiento como es debido y todo regresó a la normalidad,  llegó la hora de trabajar y los pobladores de Mon Mapu estaban listos para sus labores cotidianas, desde lo principal que es el cultivo de su alimento hasta las guardias de turno y cuidados en general. Todo comenzó al caer sobre la tierra el tercer ciclo, cuando ya se han concluido las labores hogareñas, como son el cuidado de los niños y de los ancianos. A esa hora las personas estaban de pie ante el gran portón, esperando que la guardia encargada de abrirlo cumpliese con su cometido. Eran necesarios a lo menos diecisiete hombres fuertes por cada una de las puertas para abrirlas, estas, sostenidas por generaciones de los dos árboles que custodiaban la entrada, han sido adecuadas con largos listones de madera de alerce, unidos a la base del pilar central con enormes cueros. Cada hombre tomaba un extremo de los listones y arrastraban las puertas con todas sus fuerzas sobre el fango que la empalaga al piso. Esta operación tardaba un cuarto de ciclo, tiempo en el cual la gente del pueblo podía conversar, discutir algunos puntos y planificar (esto sobre todo) la jornada laboral.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El gran portón comenzó a moverse, un gran estruendo sacudió la tierra y a los árboles que gentilmente proveían la fuerza para asegurar el refugio de sus agradecidos habitantes. Tras el portón se podía percibir la gran humedad que producía la espesa neblina matutina, también se podía divisar una de las torres de vigilancia instaladas a lo largo del valle. Estas torres eran lo suficientemente altas como para sortear gran parte de la cruda manta de neblina, permitiendo a los centinelas estar secos y tibios, sin problemas a la hora de tocar el cuerno en caso de que algún suceso peligroso se avecine.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las primeras personas comenzaron a salir del poblado con sus herramientas de trabajo, los niños, que ya tenían edad suficiente para ayudar en las labores de recolección, corrían a sus lugares de trabajo habituales entre juegos y risas más cálidas que el sol del sexto ciclo, sus madres los seguían evitando que se perdieran entre la densa niebla. De repente, vieron que los niños se quedaron inmóviles. ¿Qué pasa hijo? Preguntó una de las madres, a lo que respondió: -Escucha - . En ese momento a lo lejos se percibe el sonido del cuerno de un centinela cortando el silencio, dando aviso a los demás centinelas quienes comienzan a tocar los cuernos generando un sonido estridente y desesperante. Este sonido llega a oídos de la guardia del gran portón, la cual responde con el sonido de cuernos más grave. ¡Den la alerta, que todos los aldeanos entren y se refugien, cierren el portón, no es seguro afuera!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1334545721172963868-5443633907903649335?l=laleyendadetierrafertil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laleyendadetierrafertil.blogspot.com/feeds/5443633907903649335/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1334545721172963868&amp;postID=5443633907903649335' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1334545721172963868/posts/default/5443633907903649335'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1334545721172963868/posts/default/5443633907903649335'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laleyendadetierrafertil.blogspot.com/2008/04/capitulo-uno-tierra-frtil.html' title='Capitulo uno - Tierra Fértil'/><author><name>Daniel Cifuentes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04693953779355724154</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1334545721172963868.post-8688016788981405395</id><published>2008-04-08T10:37:00.000-04:00</published><updated>2008-04-08T10:38:07.146-04:00</updated><title type='text'>Capitulo Dos - Los Nómadas</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;            La gente que había salido comenzó a correr hacia el poblado, mientras las dos grandes puertas comenzaban a cerrarse frente a ellos con frenética desesperación. Luego de los largos sonidos de los cuernos y el eco que provocaron contra los cerros que rodeaban Mon Mapu, un gran estruendo se escuchó vibrando contra los muros de madera, eran cientos de pasos tormentosos caminando con gran decisión hacia las puertas del poblado. Las personas que se encontraban aún en el portón, ayudaron a los porteros a cerrar mientras el último de los niños, tropiezo tras tropiezo, logró entrar a tiempo. Luego de ese gran alboroto se logró divisar desde la torre vigía del gran portón al mensajero de las torres de avanzada quien gritó al capitán desesperado: ¡Son Nómadas, Nómadas del norte! El Jefe de guardia preguntó: ¿Cuántos son? A lo que el mensajero responde: ¡Deben ser por lo menos unos quinientos hombres, sin contar mujeres y niños! El capitán pide a los guerreros tomen sus armas y se formen en los puntos estratégicos, mientras le pidió al Lonco que se acerque al portón lo más pronto posible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;            Es una gran cantidad de gente la que se acerca desde las tierras del norte, hambrientos y entumecidos por el frío clima que los recibe. Hombres fuertes y altos, mujeres de rasgos toscos y mirada aguda, niños altos y delgados, vestidos con telas descoloridas y pieles de alpaca y vicuña. Los nómadas son pueblos generalmente pacíficos, que viven de su artesanía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;            Desde la muchedumbre se adelantó el líder del grupo, seguido por dos de los hombres principales y un mensajero, en la torre vigía se encontraba Aucaman, quien, haciendo notar su poderío lanza un grito: ¡Quiénes son ustedes y que buscan en mis dominios! A lo que el líder de los nómadas respondió: Somos gente pacifica. Hemos cruzado los lagos del norte buscando refugio de un grupo de ladrones que los perseguían para quitarnos nuestras mujeres y nuestras pertenencias, sin conocer hasta ahora estos rumbos hemos llegado hasta acá. ¡Sería muy bueno hacer trueque con ustedes! - El alma del Lonco volvía a su cuerpo, mientras daba la autorización para que su gente pueda hacer los preparativos para el cambalache.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;            Entre las cosas que se encontraban en la escena del gran cambio de pertenencias, los nómadas ofrecían vasijas de barro, arcillos de plata y cobre, pieles como las ya descritas y canastillos de mimbre. En las canastas de los habitantes de Mon Mapu se encontraba todo tipo de alimentos. A los nómadas les agradaba más que cualquier otra cosa cambiar sus pertenencias por comida, que es lo que ellos realmente necesitaban.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;            Al acercarse el sexto ciclo del día era necesario ingresar al poblado antes que apareciese el primer rayo de sol por los cerros. El hecho de estar en las tierras de cultivo a esas horas era sin duda un suicidio, pues al tocar el sol la tierra comenzaría a levantarse una humedad muy peligrosa, capaz de enfermar incluso a un camahueto, así que comenzó a levantarse la mercadería del suelo para que los extranjeros pudieran irse antes de la hora estipulada. Cuando ya se encontraba todo listo y la gente comenzaba a despedirse, el Lonco y el líder de los nómadas se desearon una buena vida. En ese momento apareció una mujer de entre el grupo de errantes y se postró ante Aucaman, tomándose de una de sus piernas comenzó a suplicarle: Oh, gran señor de estas tierras, te ruego de la manera más humilde que me des comida a cambio de mi hijo. El mensajero del líder de los nómadas intentó acercarse a ella para separarla del Lonco, quien, en noble gesto, impidió ese acto y se puso sobre sus rodillas para escuchar a la desesperada mujer. Luego, Aucaman le dijo con una ternura casi paternal: si usted gusta, puedo darle comida sin la necesidad de que me entregue su hijo. A cambio ella sonrió con las fuerzas que le quedaban y replicó: de todos modos moriré en muy poco tiempo, pues fui herida de gravedad mientras huíamos de nuestros perseguidores, por eso le pido que tenga usted a mi hijo y le permita vivir entre ustedes a cambio de un poco de comida, pues no quiero ser una molestia para la tribu. El corazón del toqui se ablandó como una nube de primavera y accedió a la petición de la mujer, ella se despidió de su niño con un dolor incontenible y lo entregó al toqui con un canasto de mimbre cargado con la herencia del niño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;            Al terminar el trueque se encontraron todos en Mon Mapu con utensilios nuevos y el toqui con una guagua en los brazos. El pequeño no deja de llorar al sentir en su piel, piel que no era de su madre. Los nómadas continuaron su viaje al sur pese a las advertencias de los habitantes de Mon Mapu de no viajar al sur, pues era tierra de oscuridad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;            El jefe de guardia, Huenchuleo, que era un hombre recio y silencioso, se acercó al Lonco demostrando su sorpresa por lo sucedido con la guagua y le comentó: es un niño fuerte y sano el que tiene en sus brazos. En ese momento Aucaman recordó que el jefe de guardia no pudo engendrar descendencia y le dijo: toma, esta guagua es tuya, sólo te pido que la cuides tanto como su madre lo hubiese hecho si se encontrase capacitada. El Jefe de guardia no pudo contener tanta emoción y llevó a su nuevo hijo para mostrarlo a su mujer, quien, también llena de felicidad, agradeció al Lonco su generosidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;            Fuerte y grande era el niño del norte, de piel morena y cabello grueso, con dos años de edad se le dio el nombre de Kona por ser la nueva promesa de un valiente y fuerte guerrero para Mon Mapu, crecería entre los marciales aprendiendo con los años a dirigirlos en combate, con valor y decisión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;            Es de esta manera como las nuevas generaciones de Mon Mapu comenzaron a crecer en este pequeño trozo de paraíso en medio de la desolación.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1334545721172963868-8688016788981405395?l=laleyendadetierrafertil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laleyendadetierrafertil.blogspot.com/feeds/8688016788981405395/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1334545721172963868&amp;postID=8688016788981405395' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1334545721172963868/posts/default/8688016788981405395'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1334545721172963868/posts/default/8688016788981405395'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laleyendadetierrafertil.blogspot.com/2008/04/capitulo-dos-los-nmadas.html' title='Capitulo Dos - Los Nómadas'/><author><name>Daniel Cifuentes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04693953779355724154</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1334545721172963868.post-4457754779020237224</id><published>2008-04-08T10:36:00.002-04:00</published><updated>2008-04-08T10:37:20.899-04:00</updated><title type='text'>Capitulo tres - Aprendiendo a Crecer</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;            Pasaron doce años desde que nació Millaray, Elkan y la llegada de Kona a Mon Mapu, han pasado doce años en los que cada uno de ellos ha crecido conforme a su posición social y a sus personalidades. Millaray, una niña hermosa y muy educada, heredó la nobleza de su padre y los ojos de su madre, dotada de una sagaz inteligencia y un corazón volcado a su pueblo, supo ganarse el cariño de todos los pobladores de Mon Mapu. Elkan, por su parte, se  caracterizó por su increíble agilidad y curiosidad desbordante, dueño de una voluntad de acero y un espíritu libre, superó todas las pruebas impuestas a su rol como guardián personal de Millaray, a saber: instrucción militar con el mismo Jefe de guardia, medicina y creencias impuestas por la machi local, costumbres enseñadas por la esposa del Lonco y lo más importante, ética y correcta toma de decisiones de la mamo del mismo Aucaman. Sus padres fueron el centro de atención en las jornadas de cultivo, con una enorme sonrisa comentaban entre ellos y con los demás trabajadores los logros que Elkan ha tenido en su vida, pese a su descendencia. Pero hablar de Kona es complejo, pues su carácter era serio y disciplinado, digno carácter del hijo del Jefe de guardia. De mirada penetrante y solemne, dueño de una autodominio muy característico. Fue muy respetado, incluso temido por sus subalternos pese a su corta edad, esto se debía en parte a su estatura, ya que por pertenecer a otra raza, a sus catorce años, era tan alto y fuerte como cualquier soldado de la guardia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;            Fue un día como cualquier día de verano en Mon Mapu, tiempos en los que el sol era lo suficientemente cálido como para dispersar la neblina del valle desde muy temprano y permite paseos por los alrededores. A Millaray le gustaba ir a visitar la laguna que se encontraba al este del valle, rodeada de arbustos y bosques. Esa laguna era famosa entre los jóvenes de Mon Mapu gracias a sus aguas color esmeralda y sus abundantes y tímidos sauces. Elkan, como era su trabajo, la acompaña en todas sus excursiones y caprichos. Era el octavo ciclo de día y los dos jóvenes estaban sentados a la orilla de la laguna charlando de lo usual, pero en esta ocasión Millaray le contó a Elkan que tuvo un extraño sueño. Elkan no alcanzó a preguntar cuando la princesa tomó una pequeña rama y dibujó en la arenilla una especie de “x” alargada y de inusual forma. Millaray le contó a su amigo que ella vio en su sueño ese símbolo bordado en el cintillo de un gran guerrero, este se encontraba de pie bajo una fuerte lluvia en la oscuridad, como desafiando a alguien. Elkan le preguntó si había visto el rostro de ese guerrero antes, a lo que Millaray le dijo que no, pero que tenía rasgos muy similares a él. Elkan se sonrojó un poco y, con cara de niño grande le dijo, con una carcajada, que el estaba muy lejos de ser un “gran guerrero”, a lo que Millaray contestó, con sonrojo en las mejillas, que él era el más apto para serlo. Una de las cosas que vale la pena conocer es que Millaray, pese a su edad y condición social, se sentía muy atraída por Elkan, pero este sólo pensaba en cosas de niños, como la caza, su entrenamiento y cualquier cosa que le entregara diversión. Las risas de los jóvenes era lo único que alteraba la paz de la laguna, hasta el momento en que se escucharon fuertes gritos entre los arbustos: ¿Qué es eso? Peguntó Millaray. Elkan se incorporó rápidamente y corrió para ver que era lo que sucedía. Tras los arbustos y bajo un gran árbol se encontraba un Coo luchando contra un viejo Basilisco, eso pudo saberse pues el Basilisco ya tenía los ojos abiertos (según la machi, estos seres nacen con los ojos cerrados y al llegar a la edad de la adultez abren sus ojos, liberando un gran poder capaz de quitar la vida a lo que se encuentre frente a su campo visual) ese Gallo-culebra defendía a un pequeño polluelo que, presuntamente, sería la presa del Coo, un ave con cuerpo de lechuza y cabeza de gato. El Coo se lanzó sobre el basilisco viejo dándole muerte de un gran zarpazo con sus fuertes garras. Luego de eso se acercó al polluelo sigilosamente, Elkan no soportó la escena y se lanzó sobre el Coo quien, por la sorpresa que se llevó, huyó despavorido. Elkan se acercó al polluelo y lo tomó en sus brazos, en ese momento Millaray se acercó a Elkan segura de ir cuando dejó de escuchar los gritos. -Este basilisco va a morir si lo dejo solo- dijo Elkan a Millaray, esta le aseguró que una vez a la semana le acompañará a dar cuidados al Basilisco y traerá maíz para él, pero que no es prudente llevarlo a la aldea, pues, si llegara a abrir los ojos desaparecerían todos los habitantes de Mon Mapu. Elkan lo pensó y se avergonzó de su poco criterio al poner en peligro a todas las personas que él quiere por un polluelo de Basilisco, se excusó con Millaray y luego habló al polluelo: Te aseguro que vendré a visitarte muy seguido. Luego de eso los jóvenes volvieron a la aldea, contentos por haber conocido a un nuevo amigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;            Al llegar a las puertas de Mon Mapu se encontraron con la sorpresa que Kona los esperaba bastante molesto, esperó que se acercasen lo suficiente a él y le propinó un grito a Elkan: - ¡Son acaso estas horas para andar con la princesa fuera de la aldea, no recuerdas que te fue enseñado que ella es la clave de nuestra sobrevivencia como pueblo! - La verdad de todo esto es que Kona, era de ese tipo de personas capaces de hacer lo que fuese para ser un hombre con poder y sabía que por ser hijo del jefe de guardia tenía más derecho que cualquier hombre en Mon Mapu de desposar a Millaray y convertirse en el nuevo Lonco. Es por eso que la cuidaba celosamente, pese a que no sentía nada especial por ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;            Elkan asumió la reprensión que ha recibido sin decir una palabra, por ser Kona el sucesor al puesto de Jefe de guardia le debe gran respeto, pero eso no bastó para que le propinase una de esas miradas que reflejan el odio que se siente por alguien en momentos como ese, pues no soportó que le hubiese amargado el día maravilloso que ha disfrutado y sobretodo su encuentro con el polluelo de Basilisco. Los jóvenes, regularmente, no disciernen los actos que realizan, ni las consecuencias que ellos acarrean, ya que tener por mascota a un Basilisco es un acto bastante irresponsable pero es muy probable que este se acostumbre a la compañía de Elkan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde este incidente, he incluso antes, se notaba una rivalidad entre Elkan y Kona, quizás fue que el carácter de ambos es demasiado fuerte como para dar uno u el otro el brazo a torcer, o que en medio de ambos esté Millaray, incluso pudo ser que los dos asumieron roles que no les correspondían, pese a su descendencia. La verdad es que la hasta ahora superioridad la tenía muy ganada Kona, por su grado social y marcial, también por su edad, al ser dos años mayor que Elkan poseía más fuerza y una voz más dura. Esto no hizo que Elkan se sometiese a las ordenes y demandas de Kona, pues sólo respetaba de este su rango, sabía también que él no era un descendiente de Mon Mapu y eso de alguna u otra forma le molestaba, pero no es este el meollo del asunto, sino que Elkan ha sabido hacer muy bien su trabajo como guardián de Millaray y como nadie había llamado su atención por algún error cometido en su labor, no toleraba que Kona lo haga, solo el tiempo dirá como termina todo este embrollo. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1334545721172963868-4457754779020237224?l=laleyendadetierrafertil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laleyendadetierrafertil.blogspot.com/feeds/4457754779020237224/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1334545721172963868&amp;postID=4457754779020237224' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1334545721172963868/posts/default/4457754779020237224'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1334545721172963868/posts/default/4457754779020237224'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laleyendadetierrafertil.blogspot.com/2008/04/capitulo-tres-aprendiendo-crecer.html' title='Capitulo tres - Aprendiendo a Crecer'/><author><name>Daniel Cifuentes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04693953779355724154</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1334545721172963868.post-5969140097613449485</id><published>2008-04-08T10:36:00.001-04:00</published><updated>2008-04-08T10:36:16.497-04:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1334545721172963868-5969140097613449485?l=laleyendadetierrafertil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laleyendadetierrafertil.blogspot.com/feeds/5969140097613449485/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1334545721172963868&amp;postID=5969140097613449485' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1334545721172963868/posts/default/5969140097613449485'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1334545721172963868/posts/default/5969140097613449485'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laleyendadetierrafertil.blogspot.com/2008/04/blog-post.html' title=''/><author><name>Daniel Cifuentes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04693953779355724154</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1334545721172963868.post-2164964667590003560</id><published>2008-04-08T10:35:00.000-04:00</published><updated>2008-04-08T10:36:02.537-04:00</updated><title type='text'>Capitulo Cuatro - La crueldad de la vida</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;            Millaray y Elkan cumplían quince años. Los habitantes de Mon Mapu  prepararon un festín en honor a la princesa, donde se incluyó, como de costumbre, el nombre de Elkan dentro del festejo, sin dejar de posicionarle en el lugar que le correspondía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya era tarde y al son de buena música se reunió la gente bajo el altar de la plaza central. Dentro de la alegría que se vivía hizo su aparición Millaray, radiante como era costumbre, vistiendo un nuevo vestido que hizo su madre, el cual realzaba su belleza. Pese a que Millaray tenía la piel muy blanca y no dejó de ser el comentario de muchos, su belleza destrozaba cualquier comentario mal intencionado, regalando ella siempre una sonrisa a quien osara mirarla con ojos curiosos. Otro detalle a destacar eran sus ojos grises, como si hija de las estrellas fuese. Sólo una persona se interesó fervorosamente en solucionar la incógnita de la apariencia de Millaray y esta persona fue Saqui, la machi, quien esperaba volver a Mon Mapu antes de terminar el festejo, pues decidió pasar unas semanas fuera de Mon Mapu en una comunidad hasta ahora desconocida por los miembros de la aldea, exceptuando al Lonco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;            Los gritos de alegría se sintieron al aparecer Elkan, quien comenzó a saludar a la gente allí reunida con solemnidad inocente, pero al ver a Millaray se quedó perplejo. Nunca antes la había visto con los ojos que la miró aquel día: es hermosa, dijo, mientras por primera vez en su vida titubeó al intentar acercarse a ella. Millaray notó ese cambio radical en el comportamiento de Elkan, sobre todo por que al darle la mano su palma sudaba y sus mejillas se sonrojaron, esto puso muy feliz a Millaray, pues sus sentimientos por Elkan crecieron con el transcurso de los años. Millaray invitó a Elkan a tomar asiento en un lugar más solitario y comenzó a hablar con él, en la distancia Kona miraba la situación esperando el momento oportuno para intervenir y llevarse a Millaray lejos de Elkan. Dentro del alboroto que producía la fiesta, los dos jóvenes charlaron sobre lo queridos que son en la aldea, prometiendo solemnemente no defraudar su cariño y respeto en lo que resta de sus vidas, como retribución por todo lo que les han entregado. Pasado ya una buena cantidad de tiempo Kona se acercó a Millaray y le pidió conversar un momento, Elkan notó en la mirada de Kona cierta frivolidad al este mirarlo como exigiendo su retirada, Elkan no complació a Kona pues se sentía en su cumpleaños dueño absoluto de sus acciones por un día y sintió una gran molestia por saber que Millaray estaría sola con él un momento. Kona de todas maneras comenzó a conversar con Millaray: luces radiante esta noche princesa, quisiera hablar de algo muy importante contigo Millaray. Sin sospechar las intenciones de Kona accede a escuchar: - se acerca la edad en la que usted debe desposar a algún hombre y como no se ha acercado ningún Lonco de tribu a pedir su mano, yo, como futuro Jefe  de guardia, vengo esta noche a pedir formalmente su mano- Millaray palidece ante las palabras de Kona, nunca esperó escuchar algo así y menos de él, haciendo un esfuerzo por hablar le respondió: -me siento muy alagada por tu propuesta Kona, pero aún no es tiempo de hablar de eso, ya que no ha llegado esa edad y por que en mi corazón ya se encuentra una persona muy especial- Kona quedó perplejo, nunca esperó escuchar estas palabras de Millaray, pues lo había planeado y estudiado todo, incluso si algún hombre la ha pretendido, Elkan que escuchó la conversación también recibió la noticia como recibiendo el impacto de un rayo, Kona preguntó con su sabida arrogancia: -podría yo saber quien es el afortunado- a lo que Millaray respondió: -el hombre que está en mi corazón es Elkan-. Los dos jóvenes quedaron absolutamente sorprendidos, Kona por su parte exclamó con exagerado enojo: -¡Qué!- Y Elkan al mismo instante pregunta con desconcertada alegría ¿Yo? Los dos gritos llamaron la atención de las personas que rodeaban a los jóvenes, incluso al Lonco, quien decidió acercarse a preguntar si sucedía algo malo, pero antes que el Lonco se acercase a ellos, Kona dijo a Elkan: -¡Has hecho de mí un enemigo, desde hoy en adelante cuida tu espalda!- Elkan prácticamente no escuchó la voz de Kona, pues estaba sumido en la más dulce fantasía: Millaray está enamorada de mi, siendo sólo el hijo de un obrero. Cuando el Lonco se acercó a los jóvenes Kona lo miró con oscuro gesto y decidió contarle lo que sucedía entre Millaray y Elkan, pero en ese momento llegó corriendo un mensajero de la guardia y entregó al Aucaman una noticia: -Saqui ha vuelto de su viaje y lo espera en su ruca señor, ha llegado muy fatigada y le pide que de todos modos vaya a verle en este instante, pues tiene algo sumamente importante que decirle-. El Lonco se apresuró en llegar a la machi pidiendo las respectivas disculpas a Kona por no quedarse a escucharle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;            Estando el Lonco en la puerta de su ruca encontró a Saqui sentada frente al fuego, llorando con una amargura de lágrimas secas. Aucaman se acerca a ella y la mujer, sorprendida, secó sus mejillas rápidamente con la intención de no ser vista en ese estado. -No me ocultes tu pena y cuéntame que es lo que te aflige- dijo el Lonco a la machi, esta intentó incorporarse, pero su cansancio la derrotó, permitiéndole solo entregar un antiguo rollo de cuero a Aucaman, este, al recibirlo, comenzó a leerlo detenidamente mientras su cara comenzaba a palidecer y contraerse de manera abrupta. Al llegar a la mitad del texto soltó el rollo y se tomó la cabeza en desesperado gesto, abriendo ligeramente los labios balbuceó con un miedo indescriptible: Kai – Kai Vilú.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;            La machi acababa de volver de su largo viaje, aproximadamente fue casi un año desde que ella se había ido a un lugar muy lejano y desconocido por casi la totalidad de los habitantes de Mon Mapu. Este lugar se encontraba en lo alto de la última montaña que muestra la cordillera antes de sumergirse en las tierras oscuras. En aquel lugar habitaba una comunidad de machis encargadas del entrenamiento e instrucción de las machis existentes a lo largo de las aldeas de las tierras del sur. Esta comunidad, aparte de esa gran labor, rendía culto al espíritu de la tierra, conocido como Ten – Ten Vilú, dormido desde la fundación de la buena tierra hasta aquellos tiempos. Él se encarga de proteger a todo lo que en la tierra vive. La machi de Mon Mapu viajó a ese lugar para investigar si algún escrito (pues las machis practicaban un extraño dialecto escrito en esa época) pudiese entregar información sobre la extraña apariencia de Millaray. Luego de mucho tiempo de estudio y diálogo con las demás machis encontró un rollo de cuero que contaba un relato abominable, el cual tenía que ver tanto con Millaray como con el destino de la vida de los habitantes de del mundo. Este relato fue leído por el Lonco desde el mismo rollo donde fue escrito por primera vez. En el se relataba un pacto entre los humanos y el espíritu de las aguas, Kai – Kai Vilú, enemigo de toda criatura que respire aire y pise tierra seca. Mon Mapu jugaba un papel importantísimo en este pacto, pues fueron sus primeros patriarcas, hace bastantes generaciones, quienes firmaron con su sangre aquel documento donde se estipulaba lo siguiente:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;            Será de los humanos la paz y su prosperidad, se levantará agua de los mares y regará esta los frutos que en tierra seca cultivemos, los limites de la soberanía del mar no arrasarán las costas ni los acantilados de la tierra pues limite hemos fijado con nuestro solemne pacto; no será delicia de Kai – Kai Vilú destruir la tierra seca a cambio de un sacrificio humano. Estas son las demandas del espíritu de las aguas: el sacrificio será marcado por él con el color de la muerte, nacerá dentro del más alto linaje de nuestro pueblo cada treinta generaciones y siempre será mujer. Será sacrificada al cumplir veinte años, será criada, alimentada y preparada para su muerte, su espíritu alimentará la paciencia de Kai – Kai Vilú, demorando su ira treinta generaciones más, asegurando nuestra subsistencia. Este pacto es irrevocable por ninguna generación, es mandato solemne y eterno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;            De los imponentes y solemnes ojos del Lonco comenzaron a rodar lágrimas, para él es sabido que este tipo de cosas sobrepasan incluso su voluntad y lo peor de todo es que el sacrificio de esta generación es su propia hija. La cantidad de tiempo pasada entre sacrificios, la buena vida de Mon Mapu y la ausencia de un tipo de escritura entre los pueblos (a excepción de las machis que si cultivaban en esa época un lenguaje escrito, que era sólo enseñado a machis, Loncos y Toquis) hizo que el pacto fuera olvidado entre los habitantes de la aldea ya hacía tanto tiempo que ni los ancianos la contaban como historia. La machi se acercó al Lonco y le dijo que ella misma se hará cargo de preparar a Millaray para cumplir su legado, pero que no se atrevía a darle la noticia, Aucaman se levantó y dijo: - acompáñame afuera, daremos la noticia ahora mismo-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;            En la fiesta todos se divertían y disfrutaban sin saber que tras ese escenario crecía la angustia más grande vivida en Mon Mapu desde hace tiempos inmemoriales. Los rostros alegres y las miradas amables comenzaron a romperse cuando el ambiente fúnebre que rodeaba al Lonco comenzó a abrirle paso entre las personas. Ese trayecto siguió su nefasto curso hasta que se paró en medio del patio principal y gritó con quebradiza voz: - ¡Mensajero, ven inmediatamente a recibir esta noticia, habitantes de Mon Mapu, tengo que anunciar un terrible hecho!- En ese instante la gente se congeló, incluso Kona y Elkan, que no dejaban de mirarse en desafiante gesto. Cuando fue capturada la atención de todos, el Lonco se preparó a hablar, mas no tomó su usual posición solemne, estaba lo suficientemente destrozado como para preocuparse de formalidades, así que, apoyado por la mirada de Saqui, comenzó a hablar: - Para esta fecha, en cinco años más, Millaray debe ser sacrificada por todos nosotros al espíritu de las aguas, Kai – Kai Vilú. Es este un pacto que se ha realizado con el espíritu desde los fundamentos de nuestra aldea. Prueba de ello son los dos árboles que sustentan nuestro gran portón plantados en honor a los espíritus de la tierra y las aguas, también es prueba la apariencia de Millaray, su color de piel y sus ojos, que asemejan a la muerte. Desde mañana Millaray será preparada para este hecho, espero que logren comprender. Hija mía, perdóname por traerte a este mundo para hacerte vivir tal desgracia.- Con el llanto de la madre de Millaray se rompió el silencio en esa noche desastrosa, solo ese detalle fue el gatillo que disparó el dolor hacia los corazones de las mujeres de Mon Mapu que lloraron esta noticia y los hombres que bajaron sus cabezas en gesto de repudio ante la condición del espíritu de las aguas. Elkan se quedó inmóvil, estupefacto, mirando fijamente a Millaray, quien desde que escuchó la noticia se aferró a la mano de su guardián, como buscando la protección prometida desde el momento en que él nació, pero la impotencia de este sólo se reflejaba en su quebradiza voz cuando dice a la princesa de Mon Mapu: - No se como, Millaray, ahora no se como, pero voy a salvarte de esto -. Millaray dentro de su miedo regaló a Elkan una tímida sonrisa y le respondió: -Si he de morir por mi pueblo, lo haré, pero mi dolor más grande será el no volver a verte-. Tras las palabras de estos dos jóvenes se escuchó una risa, oscura y sarcástica, esa risa provino de Kona, quien, con macabro gesto apeló a su fortuna: -Millaray, si yo no puedo tenerte, no serás de nadie-. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1334545721172963868-2164964667590003560?l=laleyendadetierrafertil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laleyendadetierrafertil.blogspot.com/feeds/2164964667590003560/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1334545721172963868&amp;postID=2164964667590003560' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1334545721172963868/posts/default/2164964667590003560'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1334545721172963868/posts/default/2164964667590003560'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laleyendadetierrafertil.blogspot.com/2008/04/capitulo-cuatro-la-crueldad-de-la-vida.html' title='Capitulo Cuatro - La crueldad de la vida'/><author><name>Daniel Cifuentes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04693953779355724154</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1334545721172963868.post-476583380596025056</id><published>2008-04-08T10:34:00.000-04:00</published><updated>2008-04-08T10:35:11.770-04:00</updated><title type='text'>Capitulo Cinco - El más triste adiós</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;            Pasó una semana desde que Millaray salió de Mon Mapu con Saqui, rumbo a la comunidad de Machis donde será entrenada para asumir su sacrificio. Elkan no salía de su habitación, pensando en como salvar a Millaray, con el corazón y el estomago destrozados, pues a causa de su tristeza casi no ha comido. Otro de los motivos por los cuales no ha querido salir es por Kona, pues se prometió que la próxima vez que lo viera no responderá por sus actos, ya que la bajeza que ha cometido al burlarse de Millaray sabiendo la raíz de su dolor es un precio que pagará en las manos de su guardián.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde que Millaray partió que el Lonco ha dejado de ser es mismo, ya que como un muerto en vida recorre todos los días los parajes que por primera vez recorrió con su hija en brazos, el día que la vio nacer. Increíblemente la persona que más tranquila ha estado de toda la aldea ha sido Kona, quien, como siempre, pero estos días con más ánimos que nunca, se preocupa de la instrucción de los soldados con un entusiasmo tan grande como si una guerra se librara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;            Luego de casi un mes Elkan salió de Mon Mapu y visitó la laguna, donde el basilisco lo recibió como siempre, pero extrañando a Millaray. Al pasar de varios días yendo Elkan a ese lugar tomó una decisión, decidió dejar Mon Mapu y buscar la forma de salvarla en otro lugar. Llegó la mañana del día siguiente y se preparó así con una pequeña provisión, su lanza de mano, ropa adecuada para un viaje en pleno otoño y su juvenil valentía, no sin antes entregar la noticia a Aucaman, quien, pese incluso a poner sobre Elkan toda su autoridad, desafiándole al peor castigo si llegase a marcharse, no logró amedrentarlo. Aprovechó Elkan la apertura matutina del gran portón y escapó a toda prisa de Mon Mapu, seguido por cuatro guardias. Mientras la desesperación y la imagen de Millaray le daban las suficientes fuerzas para distanciarse lo suficiente de los guardias y perderse en la niebla, reflexiona: Si huyo al norte, de seguro me seguirán hasta allá y encontrarán mi huella, aparte de eso si sigo al norte me encontraré con el clan de los Kimawka, quienes de seguro me matarán si se enteran que pertenezco a Mon Mapu. Si en lugar de seguir por este camino voy la las tierras oscuras del sur, seguramente no darán conmigo, pues saben que ningún habitante de Mon Mapu iría a ese lugar, ni siquiera yo, pero por Millaray tengo que hacerlo. De esta manera Elkan tomó un camino fangoso, entrando a un pequeño riachuelo, intentando así despistar a la guardia. Camina hacia la laguna, y piensa pasar allí un par de días y continuar su camino cuando ya no lo busquen cerca del valle. Al llegar a la laguna se encontró con el Basilisco, quien se acercó a él para recibir su saludo, Elkan lo acarició y se quedó junto a él en un pequeño agujero en la tierra que se generó al levantarse la raíz de un viejo árbol, allí habla con el gallo– culebra sobre las cosas que piensa hacer, como si intentase recibir respuesta de este híbrido, o como buscando a alguien que le escuche. Así transcurrió la tarde en la pequeña laguna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al llegar la noche Elkan fabricó en el mismo lugar, bajo el árbol, un refugio de ramas y hojas secas, para así poder apalear un poco el frío sin la necesidad de prender una fogata, pues, si así lo hiciese, sería descubierto irremediablemente. Pasó la noche junto al basilisco, quien montó guardia toda la noche, despierto, confundido por encontrarse Elkan a su lado bajo el manto oscuro de la noche, pues siempre vino a visitarle de día, pero sobre todo porque puede sentir el miedo que emana de Elkan, miedo que nunca antes sintió de su parte. Al llegar el alba despertó Elkan y encontró al basilisco dormido junto a él, se sintió muy contento al saber que no estaba solo, quitó el refugio de sobre él y se dispuso a levantarse, en ese momento un terrible golpe en el rostro lo lanzó al piso casi aturdido. Al levantar la vista encontró a Kona frente a él, con una macana en la mano derecha. Kona se agachó y le dijo sarcásticamente a Elkan: -sabía que te encontraría aquí, cobarde. No tienes las agallas para enfrentar ni siquiera tus propios desafíos ¿sabes? Todo el mundo piensa que estás ya muy lejos, por ende si yo te mato ahora mismo nadie lo notará-. Elkan, sorprendido y confundido por lo que está pasando se lanzó hacia atrás, para así acceder al espacio suficiente y levantarse. Con este acto logró alcanzar su lanza de mano, posicionándose frente a Kona en actitud de combate. Kona reaccionó con una risotada y con los ojos desorbitados, como un verdadero asesino le retó a un duelo a muerte. Elkan era más pequeño que Kona y sobre todo menos experimentado en pelea. Su edad, estatura y lógica marcial lo pusieron en desventaja ante el hijo del jefe de guardia, pero eso no fue motivo para retroceder, mas aún, recordando que Kona le debe una por haber ofendido a Millaray.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras en Mon Mapu comenzaba a prepararse grupos de búsqueda en dirección al norte, los dos jóvenes iniciaron una terrible lucha en las orillas de la laguna. Donde alguna vez Millaray y Elkan pasaron tardes enteras disfrutando la belleza del lugar, comenzó a derramarse sangre sin mayor justificación que el orgullo. Sin dar lugar al descanso y con el cuerpo cubierto de heridas, sus ojos buscaban el momento oportuno para dar el golpe definitivo. En ese momento, aturdido por la gran cantidad de golpes que recibió en la cabeza, Elkan perdió el equilibrio, descuidando así su guardia. Kona aprovechó el momento para dejar caer la macana como un martillo sobre la cabeza de Elkan, apoyado por sus dos manos. Elkan logró reaccionar ante ese movimiento y giró el cuerpo, levantando la pequeña lanza y ensartándola en el brazo derecho de Kona, mas sus esfuerzos no dieron grandes frutos, pues, tras el grito de dolor de Kona apareció con gran furia la macana triturando el hombro de Elkan. Los dos jóvenes cayeron al suelo, agotados por la batalla y la gran pérdida de sangre. Ya no habrá más vencedor que el que se levante y dé el último golpe. Con soberbia, Kona se levantó y retiró la pequeña lanza de su brazo, daba la impresión que sus ojos fueron forjados entre las llamas y su respiración era como la de una tormenta.  Levantó la lanza sobre su cabeza y se la mostró a Elkan: - ¡Será tu arma la herramienta que usaré para arrancarte el corazón!-  gritó Kona. Elkan por su parte esperaba un milagro, pues sus extremidades no respondían por la fatiga. En ese momento comenzó a temblar muy fuerte en la laguna, tan fuerte que incluso Kona perdió en equilibrio y cayó de rodillas al piso, miró tras de sí y se dio cuenta que algo grande comenzó a salir del agua, entonces divisó entre el barro un cuerno y advirtió: -¡Un Camahueto!- Aquel ser de increíble fuerza, similar a un becerro, pero unicornio,  sacó su cabeza del agujero que creó al salir en la orilla de la laguna y fijó una ruta para llegar al mar. Para la sorpresa de Kona, el Camahueto bajó su cuerno en dirección a Elkan, quien estaba desvanecido en el suelo, y comenzó a correr hacia este de manera frenética, arrasando con todo lo que esta a su paso. Kona se cubrió el rostro para evitar las esquirlas pero logró ver de reojo como la bestia arremetió contra Elkan, haciéndolo desaparecer del suelo y dejando una enorme mancha de sangre entre el barro y el pasto destruido. Kona se sentó en el piso para descansar, se dio cuenta de que sus heridas eran muy notorias y que perdió mucha sangre en el combate. Entonces decidió aventurarse hacia el norte, para encontrarse con los miembros de la guardia y explicarles que las heridas fueron producidas por centinelas de la tribu Kimawka. Luego de un par de horas se incorporó y comenzó su recorrido vacilante por causa de la fatiga.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1334545721172963868-476583380596025056?l=laleyendadetierrafertil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laleyendadetierrafertil.blogspot.com/feeds/476583380596025056/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1334545721172963868&amp;postID=476583380596025056' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1334545721172963868/posts/default/476583380596025056'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1334545721172963868/posts/default/476583380596025056'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laleyendadetierrafertil.blogspot.com/2008/04/capitulo-cinco-el-ms-triste-adis.html' title='Capitulo Cinco - El más triste adiós'/><author><name>Daniel Cifuentes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04693953779355724154</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1334545721172963868.post-6178636431880690963</id><published>2008-04-08T10:32:00.000-04:00</published><updated>2008-04-08T10:33:31.273-04:00</updated><title type='text'>Capitulo Seis - La Tierra Oscura</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;            El guardia del ala sur de Mon Mapu se puso muy contento, porque según él, fue primera vez en su vida que vio a un Camahueto. Tal vez fue demasiada la distancia como para divisarlo, pero se conformó con observar en la gran llanura como se levantaba tierra y escombros en el paso de ese formidable animal. Notó que el recorrido del camahueto fue muy cercano al bosque donde comenzaban los dominios de Curi Mapu (Tierra Oscura) Entonces se lamentó por el camahueto y volvió su atención a la periferia de los dominios de Mon Mapu.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;            Él solo era una estampida de mil toros. Su fortaleza era capaz de destruir árboles, rocas, lomas y lo que obstaculizara su camino hacia el mar, donde desaparecía finalmente. Al llegar a una planicie floreada, el polvo bajó su densidad y se pudo ver un bulto en su lomo. Esa forma extraña no era más que Elkan, quien se sujetaba frenéticamente para no caer, soportando las piedras y escombros con su espalda. Lo más importante para él era mantenerse consciente para bajar del Camahueto antes que este se sumergiese en el mar. Fue en ese momento cuando tres sombras negras salieron del bosque aledaño y comenzaron a rodear al animal. Lo curioso fue que corrían a la velocidad del Camahueto y que no se veían sus pies, sólo eran manchas negras con un par de brazos grotescos, ojos rojos y energía que emanaba de su cuerpo muy corrosiva. Uno de ellos lanzó una soga al cuerno del becerro, con una puntería perfecta. Esa soga verde, untada en hierbas y hechizos, sólo tuvo que tocar el cuerno para que el animal perdiera las fuerzas de sus piernas y cayese de bruces al piso, con esto Elkan salió disparado, cayendo unos metros más adelante, casi muerto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;            Al despertar Elkan se encontró en una cueva, con todas sus heridas atendidas y una anciana a su lado, con una vasija en las manos. La cueva era muy helada y sus adornos tétricos. La anciana mujer le ofreció la vasija y le dijo que bebiera el contenido, que era puré de manzana y miel con un poco de raspado del cuerno del Camahueto que le salvó la vida. Elkan, por cortesía y gratitud aceptó y bebió. A los minutos de hacer esto su cuerpo comenzó a regenerarse y su fuerza se multiplicó enormemente. Él, asombrado, le preguntó a la anciana el por qué lo habían asistido, pese a que, sabiendo por los adornos de su cintillo que pertenece a Mon Mapu, no lo dejaron morir. Ella le respondió: - Sabemos quien eres, sabemos lo que buscas, guardián del tesoro de Mon Mapu. Te hemos salvado para que tú puedas cumplir con tu cometido, te hemos devuelto la vida para que tú nos devuelvas la nuestra. Nosotros podemos ayudarte-. Elkan, perplejo por lo escuchado, preguntó que cómo es que saben tanto de él, a lo que la anciana le explicó que ellos siempre supieron lo de Kai- Kai y que nunca estuvieron de acuerdo con el sacrificio humano, por lo que fueron desterrados de Mon Mapu hace ya muchas generaciones. Es por eso que estos seres se volvieron oscuros, por la pena y la vergüenza que significaba su castigo decidieron no volver a dar la cara al sol. Sus artes las aprendieron de una tribu extinta que habitaba más al sur, antes en la tierra del hielo, con la cual tuvieron que luchar para sobrevivir en este espacio de tierras que nadie nunca quiso. –Este lugar es mágico Elkan, esta cueva en medio del bosque más denso jamás conocido ha albergado secretos inimaginables, desde mucho antes que el hombre pusiese un pie en este lugar, ya las fuerzas naturales se forjaban aquí, es por eso que podemos hacer cosas que ningún otro pueblo puede, porque nos hemos hecho uno con la magia-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;            Elkan, luego de recuperarse, recorrió el lugar donde vivían estos seres y se sorprendió mucho al darse cuenta que la cueva estaba en la parte más alta de un gran abismo que caía en uno de los cerros más altos del punto sur. Desde este lugar podía verse el bosque a los pies del cerro e incluso el pequeño grupo de cerros que conformaban Mon Mapu. Al girar hacia el este se manifestaba el abismo, oculto de la vista y del sol. Elkan fue guiado por la anciana y comenzó a bajar por los despeñaderos a pequeños cuevas que conformaban habitaciones y refugios. Llegó un momento en que se percató que la luz del sol ya no era efectiva y notó antorchas en el camino hasta llegar a lo más profundo, donde el cielo era sólo una cicatriz en el techo de piedra. En ese lugar se encontraba un pequeño trono, erguido con piedras y raíces húmedas y podridas. En ese lugar estaba sentada una mujer, de cabellos blancos pero de contextura física firme, pese a su edad que visualmente no superaba los treinta años se percibía en ella una enorme sabiduría y temple. Llamó muy amablemente a Elkan para que se acercara, entonces este notó que tras la mujer surgían dos grandes alas negras, tan negras que un pequeño movimiento reflejaba cualquier luz que estuviese cerca. Esta mujer usaba algo similar a unos pantalones, cosa que Elkan nunca antes había visto. Estos que eran como un faldón gris y amplio se ajustaban entre las piernas con costura firme y se sujetaban en la cintura y los tobillos con tela negra. Notó también que en su empeine, en lugar de alguna vellosidad, él tenía pequeñas plumas, tan negras como las de sus alas. Su pecho estaba cubierto por una pequeña chaquetilla, esta fue confeccionada con escamas de pescado y trabajada con mucha delicadeza. En sus brazos podían verse tatuajes, pero estos estaban cubiertos por telas decorativas grises y negras.&lt;br /&gt;            - Elkan es tu nombre, ¿cierto? Mi nombre es Yeku, Soy la líder de Curi Mapu. Te he traído a este lugar para proponerte un trato. Te entrenaré por 5 años para convertirte en un hombre con el poder necesario para rescatar a la princesa. Con esto podremos probar que no eran ni son necesarios los sacrificios humanos, que Kai- Kai no es más que leyenda y nos permitirán romper la maldición que los ancestros lanzaron sobre nosotros. Con eso el favor que te haremos estará saldado-. Elkan se puso muy contento y aceptó inmediatamente. Yeku agregó que el entrenamiento sería muy duro ya que para alcanzar el nivel que necesita para tal proeza necesitaba por lo menos 15 años, pero que sería ella misma quien le enseñará estas artes para obtener resultados óptimos en poco tiempo. Luego de eso se le asignó una cueva para habitación y ropas adecuadas, se le presentó a toda la tribu e incluso se hizo un festín en su nombre. Elkan pudo notar en esta gente mucha tristeza y rencor, como una herencia sanguínea y emocional, hombres, mujeres y niños muy pálidos y de ojeras marcadas por la falta de sol. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1334545721172963868-6178636431880690963?l=laleyendadetierrafertil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laleyendadetierrafertil.blogspot.com/feeds/6178636431880690963/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1334545721172963868&amp;postID=6178636431880690963' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1334545721172963868/posts/default/6178636431880690963'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1334545721172963868/posts/default/6178636431880690963'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laleyendadetierrafertil.blogspot.com/2008/04/capitulo-seis-la-tierra-oscura.html' title='Capitulo Seis - La Tierra Oscura'/><author><name>Daniel Cifuentes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04693953779355724154</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1334545721172963868.post-5469584255165599257</id><published>2008-04-08T10:31:00.000-04:00</published><updated>2008-04-08T10:32:26.725-04:00</updated><title type='text'>Capitulo Siete - El Misterio de Kona</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;            Al norte de Mon Mapu, entre espinos y arbustos llegando al ocaso del día, Kona caminaba con mucha dificultad, luchando por encontrar a la guardia de Mon Mapu antes de perder completamente sus fuerzas. La herida, producida por la lanza en su brazo izquierdo, no paraba de sangrar y los cortes en sus piernas y costillas ardían por la tierra y el mal cuidado. Tropezó con una raíz, rodó por una pequeña loma y allí perdió el conocimiento por un momento. Al despertar ya era media noche y el frío calaba sus huesos. Trató de incorporarse, pero su cuerpo estaba muy fatigado. Silenció su movimiento y respiración, pues en ese momento se sintió observado. Al girar su cabeza vio dos ojos amarillos asechándolo. Tomó la pequeña lanza que pertenecía a Elkan cuidadosamente y se mantuvo de espaldas en el piso esperando alguna reacción agresora. Puso la lanza en su pecho y esperó, cuando de la maleza saltó un gran puma. El gran felino estuvo a punto de caer sobre Kona, cuando un horrible grito salió de la maleza. Fue tal la magnitud del sonido que el animal fue terriblemente golpeado por la vibración. El puma cayó inconsciente al piso y Kona no se explicaba lo que estaba pasando. Al girar su cabeza hacia el lugar de donde provino el sonido, vio una silueta horrorosa, esta pertenecía a una especie de carnero inmenso que mantenía sus piernas traseras en el aire y caminaba sólo con las delanteras. Sus grandes ojos lo miraban fija y profundamente, pero no de manera hostil. Entonces tras el animal apareció un hombre corriendo, este acarició al Carnero y se acercó a Kona. Al mirarlo de pies a cabeza se impresionó mucho, nunca se imaginó encontrarlo en un lugar así y en esas condiciones. Entonces giró su cabeza hacia el carnero y le dijo: -Lo encontramos, encontramos al enviado-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;            Al parecer el destino jugaba el mismo rol tanto para Elkan y Kona. Fue llevado este último por el hombre misterioso hasta la tribu Kimawka. Este pueblo lo recibió en medio de gritos jubilosos y honores inimaginables. Entonces se acercó a él tímidamente una mujer mayor, lo miró a los ojos y le dijo con quebradiza voz: -“Eres tú, hijo mío”- Kona no podía ocultar su sorpresa entre los espasmos de dolor que en él se producían. Fue llevado a una curandera, esta lo recostó entre pieles y curó sus heridas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con el pasar de los días Kona se recuperó completamente y fue llevado ante la autoridad de Kimawka. Junto a él se encontraba quien afirmaba ser la madre de Kona. Este hombre dio una palmada en su hombro y le dijo: -Cuando saliste de Mon Mapu perdimos tu rastro, enviado de nuestra tierra. Incluso imaginamos perderte, pero tu sangre te trajo hasta nosotros en tiempos de suma importancia -. Kona no comprendía ni una sola palabra, pero algo dentro de él le decía que estaba en un lugar seguro, que esta gente era sincera e incluso sintió un extraño calor en el pecho al ver a la mujer que lloraba de emoción al verlo.&lt;br /&gt;Los días pasaban y Kona se enteraba de cada detalle, de por qué sus legítimos parientes lo dejaron frente a Mon- Mapu cuando niño, le explicaron del montaje que hicieron para que Aucaman creyera que ellos eran nómades y el sufrimiento de su madre por este hecho: - Eras el niño más sano y fuerte- proseguía el líder – tú vivirías entre ellos y ganarías su confianza. Nunca imaginamos que llegarías al puesto que hoy tienes, ya que el ser el futuro jefe de guardia de Mon- Mapu te da más libertades para cumplir tu misión.- Kona suponía saberlo, algún recuerdo vago de su niñez que despertaba con cada palabra le daba la respuesta: [abrir el portón].&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Mon- Mapu las cosas empeoraban. Desaparecieron de su hogar los tres jóvenes que decidían el futuro de la aldea. Aucaman, desconsolado, caminaba todos los días hasta la cima del cerro, luego cruzaba el bosque por un camino olvidado y llegaba a un profundo acantilado. Se sentaba en el borde de lo que parecía una plataforma labrada en la piedra y miraba el mar, buscando a Kai- Kai y exigiéndole respuestas.&lt;br /&gt;Aquel lugar formaba un arco sutil. Aucaman nunca logró ver que, en los bordes del acantilado hacia el frente, se encontraban dos inmensas serpientes labradas. Las dos con su cabeza en lo alto de la pendiente descendían sus cuerpos hasta tocar con sus colas el mar. Aucaman supo por la machi que ese era el lugar de sacrificio que se usaba en la antigüedad. Por eso llegaba todos los días a ese lugar, gritando a Kai- Kai, ofreciéndole su vida a cambio de la vida de Millaray. Lo malo es que no hubo respuesta.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1334545721172963868-5469584255165599257?l=laleyendadetierrafertil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laleyendadetierrafertil.blogspot.com/feeds/5469584255165599257/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1334545721172963868&amp;postID=5469584255165599257' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1334545721172963868/posts/default/5469584255165599257'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1334545721172963868/posts/default/5469584255165599257'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laleyendadetierrafertil.blogspot.com/2008/04/capitulo-siete-el-misterio-de-kona.html' title='Capitulo Siete - El Misterio de Kona'/><author><name>Daniel Cifuentes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04693953779355724154</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1334545721172963868.post-228436150449717078</id><published>2008-04-08T10:29:00.000-04:00</published><updated>2008-04-08T10:30:38.921-04:00</updated><title type='text'>Capitulo Ocho - Tiempo de Entrenamiento.</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;         Los años pasaban entre angustia y desesperación. Para Elkan el tiempo cada vez se hacía más corto, pues le costaba mucho llevar el ritmo de Yeku. La estricta maestra exigía resultados óptimos de un día para otro, mostrándole a Elkan que el tiempo no estaba de su lado. Al terminar su periodo de acondicionamiento y la primera fase de su aprendizaje teórico, Elkan tuvo que pasar la prueba del Raiken. Yeku lo internó en el bosque y le pidió que se desnudara. Luego retiró su ropa. Elkan no sabía lo que pasaba y estaba algo asustado, entonces Yeku lo hizo avanzar por unos matorrales y le mostró una pequeña cascada. Elkan tuvo que nadar para llegar al lugar ya que la pileta de la cascada era bastante profunda. Yeku abrió sus alas y voló hasta Elkan, le pidió que estirara las manos y roció en ellas un pigmento rojo. Las instrucciones eran simples: meterse bajo la corriente de agua, pararse en una resbaladiza plataforma de piedra y permanecer ahí por tres días y tres noches de pie y con los brazos estirados, evitando perder el pigmento de sus manos. Elkan consideró de esta una prueba fácil, pues la corriente de agua no se veía torrentosa, pero al pasar unos minutos comenzó a sentir el peso en aumento que esta ejercía.&lt;br /&gt;Yeku se fue. Mientras partía le dijo a Elkan que volvería justo en el momento en que la prueba terminaba. Le dijo también que si la pintura de sus manos desaparecía, terminaba el entrenamiento y podía volver derrotado a Mon- Mapu.&lt;br /&gt;            Elkan sentía mucho frío y cansancio sólo a unos ciclos de comenzado el entrenamiento. Notó que el pigmento era muy débil y con sólo un poco de agua volvía a su estado líquido y se escurría. Así pasó la tarde y vio al sol esconderse tras los árboles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;            Mientras tanto, en la comunidad de Machis, Millaray aprendía de su maestra la historia de cómo se formó el mundo que conocían y de las diferentes tribus que habitaban la tierra que Chau Elchefe había creado. Comprendió por qué las otras tribus odiaban a Mon- Mapu. En aquella época, cuando el patriarca de Tierra Fértil firmó con su sangre el pacto con Kai- Kai, los ancianos de las otras tribus no estaban de acuerdo con tal compromiso, alegando que Mon Mapu le quitaba el poder a Chau Elchefe para eliminarlo definitivamente. Mon Mapu era el único pueblo que vivía para ese entonces en la costa y también el más numeroso, porque ellos fueron los primeros humanos que se registran en la historia de ese lugar. Cuando Ten Ten cayó sobre la tierra la geografía completa cambió. Muchos pueblos perdieron sus riquezas y tuvieron que comenzar una vida austera. Pero los habitantes de Mon Mapu estaban seguros en la zona que habían elegido para vivir. Esta nueva tierra fue mirada por los otros pueblos con codicia. Entonces hubieron muchas guerras. Mon Mapu, al verse vulnerable, levantó un muro alrededor de la aldea, dejando como entrada los dos inmensos arboles que plantó el patriarca como recordatorio del pacto con la serpiente del mar. Al pueblo le hubiese gustado erguir el muro incluyendo dentro de este los campos de  sembradío, pero como estaban amenazados por la tribu Kimawka con un ataque inminente, no contaron con tanto tiempo y tomaron la decisión más expedita.&lt;br /&gt;Desde entonces la vida de Mon Mapu fue tranquila, hasta que una mujer que tenía mucha influencia sobre la gente se alzó contra el Lonco de la décima generación del pacto. Esta esposa del jefe de guardia, se había interesado mucho en el poder de la machi y le pidió un entrenamiento básico, sólo para conocer sus fundamentos. Entonces, siendo fuerte y más aún, con el poder mágico que una machi, consideró que ella estaba más capacitada para guiar al pueblo que el linaje de Loncos cobardes que se entregaron a los deseos de Kai- Kai. Se originó una revuelta dentro de Mon Mapu. Los hombres de Yeku blandieron sus armas contra sus propios hermanos de sangre, pero los que estaban a favor del Lonco eran muchos más. De esa forma expulsaron a la revolucionaria con su gente. Yeku condujo a su gente hacia Curi Mapu y se encontraron con una tribu de brujos. Con sólo la persuasión de su belleza y la dote de mujeres que traía, convenció a esa tribu de concederles un lugar donde vivir. Pero el plan de esta malvada mujer era aprender la hechicería de ese pueblo y usarla luego en su contra. Con su poder mágico aumentado, arremetió contra ellos, conquistando sus tierras y apoderándose de sus riquezas. Su poder era oscuro, tan maléfico que no podía pasar mucho tiempo bajo el sol, por lo que construyó su reino bajo la tierra, en un acantilado frío y húmedo. Jurando vengarse de Mon Mapu, Yeku lanzó un fuerte hechizo sobre ella misma, deteniendo su envejecimiento. Luego entregó su poder a su descendencia, viendo a sus hijos morir de viejos y a sus generaciones posteriores más fuertes y perfectas. Es por eso que en Mon Mapu estaba estrictamente prohibido ir al sur, pues el peligro de caer en manos de algún miembro de la tribu de Curi Mapu era inminente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kona estaba entre los suyos, aprendiendo tradiciones y formas de combate. Estaba seguro que su vida en Mon Mapu había sido horrible. Sus soldados, cuando caían rendidos lo insultaban, gritando que el no era nadie para exigir tanto a los soldados si ni siquiera compartía su sangre. Tampoco su padre adoptivo era muy amable con él, ya que su celo profesional se hacía presente cuando Kona contradecía sus ordenes. Y también Elkan y Millaray, como se burlaron así de él, rompiendo toda clase de tradición por esa cosa que llaman “amor”. Kona no recordaba algún lazo sentimental con ningún miembro de Mon Mapu, a excepción de su madre adoptiva [ella será la única que quedará con vida].&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya habían pasado tres días y dos noches. Elkan no sentía ni las piernas ni la espalda. Pensaba en renunciar pero inmediatamente se venía a su mente la imagen de Millaray siendo devorada por la serpiente del mar. Entonces se animaba y sacudía la cabeza ágilmente. El sonido repetitivo del agua cayendo sobre él le producía más sueño del soportable. Bajó un poco la vista y vio los dedos de sus pies azules. La circulación de sus sangre se volvía cada vez más lenta y sus ojos se perdían tras sus párpados. Entonces recordaba a Kona, la venganza, el Camahueto. Sus ideas bailaban de la misma manera que lo hizo cuando se aferró al becerro que le salvó la vida. Intentaba por todos los medios posibles no perder la conciencia, clavando sus pensamientos fuera de la cascada, específicamente en lo que vendría después [si esta es la primera prueba, me imagino que vendrá, debo ser fuerte]. Entonces se dio cuenta que el agua se llevaba su niñez, curtiendo rápidamente su cuerpo, obligándolo a crecer, a ser disciplinado, a no rendirse. Imaginó que aún tenía fuerzas para levantar las piernas y dejar que la sangre circulara. Al levantar la primera pierna, todo marchó bien, pero el peso de su cuerpo había aumentado significativamente, por la presión de la cascada, de pronto, sin darse cuenta, perdió el equilibrio, cayendo bruscamente de espalda. Desesperadamente puso una mano en la piedra y detuvo su caída, sentándose en la piedra. Forzosamente se paró y volvió a su punto original, al mirarse la mano de apoyo sintió que todo el esfuerzo había sido en vano. Su mano izquierda estaba sin rastros de pintura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kilómetros más al norte, en una meseta que cubría con su vista el valle completo, Millaray tuvo una extraña sensación: - Elkan – exclamó, despertando exaltada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Elkan sintió que un líquido tibio corría por sus mejillas mientras rechinaban sus dientes. La frustración, la fatiga y la impotencia calaron profundo en su fuerza de voluntad. Entonces intentó calmarse y pensar como solucionar el problema de la pintura. No faltaba mucho para que Yeku volviera. Luego de un rato tuvo una idea. Mojó Elkan nuevamente su mano izquierda y la sacudió enérgicamente para esparcir sólo humedad por toda ella, luego, la presionó contra la otra mano por unos segundos e hizo con ellas suaves movimientos circulares. El pigmento se volvió líquido nuevamente. Elkan separó sus manos y para su sorpresa todo salió como lo planeaba. Con sus dos manos nuevamente pintadas, Elkan esbozó una sonrisa y esperó la llegada de Yeku.&lt;br /&gt;Con la primera nube iluminada por el sol Yeku apareció por sobre la cascada. Luego voló hasta quedar frente a Elkan y con un gestó frío le preguntó: - ¿no caíste cierto? Elkan dejó de mirarla al rostro y negó levemente con la cabeza. Entonces Yeku soltó una carcajada y le dijo que nadie por ella conocido había pasado la prueba del Raiken a la primera. Lo felicitó: - Ahora has aprendido a soportar el frío, te has vuelto disciplinado, tu cuerpo ha conocido los limites, estas listo para comenzar. – Elkan se sorprendió mucho. [Es cierto] pensó [no siento frío, ni cansancio, pese a llevar tres noches sin dormir] Yeku se volvió hacia Elkan y le dijo: - Se me olvidaba. También aprendiste a mentir.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;            El resto del entrenamiento fue tremendamente complicado, por algún motivo, ajeno al entendimiento de Yeku, Elkan no podía asimilar en su sangre las hierbas y los ungüentos necesarios para que su cuerpo se adaptara a la magia. Pero al contrario, su entrenamiento físico y mental ha sido más rápido de lo pensado. Elkan se convertía en un hombre fuerte y decidido. Pensaba Yeku que Elkan, si tuviese tolerancia a la magia sería un perfecto sucesor. Elkan por su parte sentía como su maestra se frustraba al ver que los intentos por convertirlo en un brujo eran en vano. Yeku probó todo, desde sus conocimientos hasta los rituales de los antiguos brujos de la zona, pero cuando debía haber algún resultado, Elkan se mostraba común, sin cambios, ni siquiera con una plumilla asomándose en su espalda, ni cambios en los ojos, nada.&lt;br /&gt;Faltaban un año para el acontecimiento y la última solución requería de ese tiempo. Yeku llamó a los hombres de Curi Mapu.&lt;br /&gt;            Luego de algunas horas aislados en el lugar del trono, Yeku se acercó a Elkan, lo tomó de los hombros y le dijo: - Vamos a hacer un largo viaje. Conozco la solución, pero está muy lejos de aquí, más al sur, en la tierra del hielo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;            Llegaron luego de 5 meses de terrible viaje al fin de la tierra, donde difícilmente se podía diferenciar roca de hielo. El clima extremadamente frío habría matado a cualquier ser vivo que hubiese permanecido en ese lugar más de dos días, pero Yeku y Elkan estaban entrenados para soportar climas extremos, jornadas de desvelo y hambre. Llegaron a un llano desolado, kilómetros y kilómetros de plano hielo, excepto por un gigantesco montículo que se asomaba en el este. Yeku preguntó a Elkan si se hacía una idea de qué era esa colosal montaña solitaria, a lo cual el negó algún tipo de conocimiento sobre ese lugar. Yeku le dijo que esa era la cabeza del guardián, Ten Ten Vilú. Elkan no podía creer que esa tremenda montaña fuese la cabeza del guardián dormido. Entonces pensó en que Kai- Kai podía ser tan grande como esta serpiente, así que decidió darle todo su entusiasmo a esta última gran misión de entrenamiento, ya que es la última opción real para ayudar a Millaray, de lo contrario, todo sería en vano.&lt;br /&gt;Llegaron a la montaña. Bajo el lugar donde debería estar el ojo del coloso se encontraba una precaria tumba de hielo. Yeku pidió a Elkan que bajara por una grieta y que le sacara una pluma al animal que estaba enterrado ahí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;            Elkan encontró la grieta y comenzó a bajar cuidadosamente. La tumba era más profunda de lo que parecía. Con el pasar de los metros podía ver algunas marcas en las eternas paredes de hielo, las que parecían ser conjuros o advertencias, en sus formas terribles y tétricas no había mucha diferencia. Llevaba cerca de cuarenta metros y, gracias al hielo, aún había luz dentro de la tumba. Luego de dar un pequeño salto, para bajar de una plataforma más alta, Elkan se encontró con el cadáver de una criatura horrible. Tenía la cabeza y el torso de un hombre anciano, perfectamente conservado por el hielo seco del lugar, sus labios desaparecieron, y la piel de su nariz y orejas estaba podrida y negra. Sus brazos eran dos grandes alas negras y no tenía piernas. El cuerpo de la extraña criatura estaba en una mala posición, como si hubiese sido lanzado sin interés en esa grieta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;            Yeku vio salir a Elkan de la grieta y le preguntó si tenía la pluma, a lo cual Elkan asistió, mostrándosela. Luego de un rato Elkan le preguntó a Yeku qué era la cosa que estaba enterrada en esa tumba, a lo cual Yeku respondió indiferentemente: él fue mi segundo esposo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1334545721172963868-228436150449717078?l=laleyendadetierrafertil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laleyendadetierrafertil.blogspot.com/feeds/228436150449717078/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1334545721172963868&amp;postID=228436150449717078' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1334545721172963868/posts/default/228436150449717078'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1334545721172963868/posts/default/228436150449717078'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laleyendadetierrafertil.blogspot.com/2008/04/capitulo-ocho-tiempo-de-entrenamiento.html' title='Capitulo Ocho - Tiempo de Entrenamiento.'/><author><name>Daniel Cifuentes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04693953779355724154</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1334545721172963868.post-9133285280299790237</id><published>2008-04-08T10:28:00.000-04:00</published><updated>2008-04-08T10:29:17.205-04:00</updated><title type='text'>Capitulo Nueve - El Sacrificio</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;         En Mon Mapu las actividades cotidianas cesaron. El pueblo llevaba por lo menos dos semanas preparando las cosas necesarias para el sacrificio. Algunos hombres limpiaron el antiguo camino por donde las antiguas víctimas respiraron por última vez. Lo limpiaron para que pequeño carro no tropezara, de esa manera, la princesa no tuviera ninguna molestia en su trayecto. El sobrecogimiento del pueblo calaba más fuerte el pecho de Aucaman. Este, junto a su esposa, esperaba que las puertas se abrieran para volver a ver a su hija.&lt;br /&gt;Más de la mitad del pueblo se encontraba repartida en el camino desde el portón de Mon Mapu hasta el acantilado donde estaba el altar. El resto de los habitantes se encontraba en el camino, a la espera de verla llegar primero. Pocos guardias habían en los puestos de vigilancia. Uno en cada torre, cinco en el muro y los necesarios para mover el portón. En la entrada se encontraba el carro que transportaría a Millaray a su destino. Aucaman lo miraba con odio, jurando que apenas terminara todo con sus propias manos lo haría pedazos.&lt;br /&gt;La hora llegó esa mañana, en la distancia la machi se acercaba con Millaray. La gente miraba desconsolada a las recién llegadas, pero cuando el rostro de la princesa pudo verse, todos al unísono de desconcertaron. El rostro de Millaray se acercaba con una radiante sonrisa.&lt;br /&gt;Al llegar la princesa junto a sus padres, agachó la cabeza y les hizo una reverencia. Aucaman rompió el hielo y quiso abrazarla, pero la machi lo detuvo. Una de las demandas de Kai- Kai era que el sacrificio debía ser puro. La princesa no fue tocada por nadie durante todos esos años y su ropa fue confeccionada por ella misma. El Lonco se acercó un poco a la princesa y con los ojos llenos de lágrimas le dijo: - Millaray, te has convertido en una hermosa mujer- la princesa le susurró al oído: - Padre, no te sientas afligido, yo moriré por ti, por mi madre, por Elkan y por todos los habitantes de Mon Mapu-  Aucaman no pudo comprender en que momento su niña se había transformado en una mujer madura. Saqui sonrió a Aucaman con mucha ternura, explicándole que ese era el motivo por el cual decidió llevarse a Millaray a la comunidad de machis. Entonces Millaray levantó la cabeza y preguntó: ¿dónde está Elkan? El silencio se apoderó del ambiente. Aucaman, sintiéndose culpable por ser el portador de todas las malas noticias de su hija le dijo: - Elkan se fue. Cuando tu te marchaste, él huyó de Mon Mapu, alegando buscar la forma de ayudarte. Desde ese día no lo hemos vuelto a ver- El rostro de Millaray cambió radicalmente. Ella quería ver a Elkan por última vez, quería decirle que, pese a que ella iba a morir, su amor siempre iba a estar con él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las puertas de Mon Mapu se cerraron. El carro arrastrado por cuatro hombres comenzó a subir el cerro. Las personas caminaban a su lado, como diciéndole que nunca estaría sola y que le debían la vida. Millaray regularmente miraba hacia atrás, guardando su último recuerdo de Mon Mapu y esperando que el pequeño Elkan apareciera por el camino, con esa sonrisa característica, con esa amabilidad única en él.&lt;br /&gt;En la cima del cerro la panorámica era preciosa. Mon Mapu, como un gigantesco macetero guardaba entre sus muros un hermoso bosque. Fuera no se veía más que neblina. Al girar la vista hacia la izquierda se lograba apreciar el cerro que detenía la bruma por un lado y al mar por el otro. Desde ese punto un enorme acantilado perfilaba el cerro hasta el lugar de sacrificio.&lt;br /&gt;Saqui comenzó la ceremonia. Llamó a Kai- Kai Vilú y le recordó el pacto. Luego hizo caminar a Millaray hasta la orilla del altar, donde una punta de diamante detenía a la princesa sobre unos cincuenta metros de vacío. La gente sollozaba, solo Saqui y Aucaman se mantenían inquebrantables, intentando con este gesto dar las fuerzas necesarias a Millaray.&lt;br /&gt;La princesa se giró, su vestido gris fue sacudido por la brisa del mar por unos instantes. Ella dio una sonrisa de despedida, muy nerviosa, muy triste. Intentó por última vez ver a Elkan, pero este simplemente no pareció. Entonces ella miró a sus padres y dio un pequeño brinco, lanzándose de espaldas al vacío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los rostros de los asistentes se deformaron. Aucaman soltó a su esposa y corrió hacia el acantilado gritando el nombre de su hija. Saqui sólo atinó a poner sus manos en el pecho. Arriba del acantilado el mundo se desmoronaba, mientras Millaray descendía con los brazos abiertos. La princesa cerraba los ojos, se le había enseñado que cuando fuera cayendo no pensara en ese hecho, que pensara en algo que la sacara de esa terrible situación. Entonces ella pensó ese día ¿qué me puede desconcentrar? Cerró completamente los ojos, puso sus manos en el corazón y susurró “Elkan”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el gran portón se daba un aviso al jefe de Guardia: - ¡Señor, una persona se acerca a nosotros, viene mal herido, es Kona! El jefe de guardia no lo podía creer, era su hijo el que volvía, después de tantos años. ¿Mal herido? Lo más probable es que haya sido cautivo por alguna tribu y haya logrado escapar. – ¡Abran el Portón!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las personas en el acantilado saltaron de la impresión. Un fuerte estruendo se originó en la pared izquierda del acantilado, a unos metros al sur. Cuando giraron la cabeza lograron ver una mancha negra rebotar en ese punto, acercándose a toda velocidad a la princesa que estaba ya por tocar el agua. Lograron ver como esa desesperada criatura tomaba forma humana. Uno de sus pies tocó el mar y este lo detuvo, seguido de otra explosión. En ese momento de su espalda salieron dos alas negras, enormes. Las abrió y saltó, elevándose a una velocidad extraordinaria, dejando tras de sí un enorme remolino donde el agua saltaba iracunda. El extraño tomó a la princesa a unos tres metros de su fin y agitó sus alas, elevándose con ella hasta el extremo derecho del acantilado. Aucaman estaba petrificado. [¿Será esta la forma en que se genera el sacrificio?] Buscó con la mirada a Saqui, ella seguía mirando la extraña escena desconcertada. [Efectivamente no se trata del sacrificio]. A unos veinte metros se encontraba Millaray desvanecida en los brazos de una horrenda criatura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El portón de Mon Mapu se abrió con la rapidez posible. Un guardia salió deprisa para ayudar a Kona, este, al ver que logró pasar alguien por el pequeño espacio sonrió, cambió su postura rápidamente, infló el pecho y soltó un enorme grito. En ese momento unos doscientos guerreros aparecieron de entre la niebla corriendo y se ubicaron al lado de Kona. El jefe de guardia estaba desconcertado. Fue tal su sorpresa que se congeló automáticamente. El segundo a cargo dio una orden: -¡Cierren la puerta, emboscada!- De entre los guerreros de Kimawka apareció un carnero Puyi, el mismo que salvó a Kona del puma, este dio un alarido enorme, tan fuerte que los guerreros de su bando tuvieron que cubrirse los oídos y dar la espalda. La onda sonora atravesó el portón de Mon Mapu, haciendo caer inconscientes a todos los hombres que allí se encontraban. Kona levantó el brazo y los guerreros corrieron hacia el portón. Treinta de ellos empujaron hasta abrir uno de ellos. En el muro sonaban los cuernos de alarma.&lt;br /&gt;Kona y ciento cincuenta guerreros más estaban dentro de una aldea vacía. [Esto va a ser más fácil de lo que esperaba, están todos en el acantilado] Comenzó a dar órdenes, a mover a sus guerreros por el recinto, a algunos los envió a reducir lo que quedaba de guardia dentro, mientras los otros cincuenta que seguían fuera de Mon Mapu se encargaban de los pocos centinelas de las torres de vigilancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La princesa despertaba de su desvanecimiento. Al abrir los ojos se encontró en los brazos de un horrible ser, este híbrido estaba completamente cubierto por pequeñas plumas negras, sus ojos color sangre brillaban intensamente. Dos alas inmensas salían de su espalda, y una terrible energía escapaba como gas de sus poros, haciendo que su plumaje y su cabello se agitaran.&lt;br /&gt;-          ¿Qué eres, qué quieres de mí? - Preguntó la princesa&lt;br /&gt;-          Soy yo, Elkan – Respondió la criatura mostrando una sonrisa.&lt;br /&gt;-          ¡Pero qué pasó contigo! – La princesa aún no se convencía&lt;br /&gt;-           Te dije que haría lo que fuera por rescatarte. –&lt;br /&gt;Millaray se bajó de los brazos de Elkan, corrió y luego intentó lanzarse por el acantilado.&lt;br /&gt;-          ¡Qué haces! – Preguntó Elkan, desorientado&lt;br /&gt;-          ¡Déjame morir! ¡Si no me sacrifico todos morirán! -Exclamó Millaray&lt;br /&gt;-          ¡Debe ser una broma!¡Entrené por cinco años para salvarte!&lt;br /&gt;Elkan estaba terriblemente confundido, se preguntaba si todo el esfuerzo, todo el entrenamiento habría valido la pena. Millaray quiere morir, pero él la quiere demasiado como para verla saltar a un cruel destino. Elkan la toma fuertemente del brazo y le dice: - Mi maestra me dijo que si tu no saltas no pasará nada- Millaray se extraña al escuchar la palabra “maestra” y le pregunta: -¿Quién es tu maestra?- Elkan responde: - Yeku, líder de Curi Mapu.- La princesa abre los ojos aterrorizada [por salvarme sacrificó su vida] pensó. Entonces decide explicarle a Elkan quien es Yeku realmente: - Elkan, Yeku es una... - Sorpresivamente la tierra comenzó a temblar. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1334545721172963868-9133285280299790237?l=laleyendadetierrafertil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laleyendadetierrafertil.blogspot.com/feeds/9133285280299790237/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1334545721172963868&amp;postID=9133285280299790237' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1334545721172963868/posts/default/9133285280299790237'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1334545721172963868/posts/default/9133285280299790237'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laleyendadetierrafertil.blogspot.com/2008/04/capitulo-nueve-el-sacrificio.html' title='Capitulo Nueve - El Sacrificio'/><author><name>Daniel Cifuentes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04693953779355724154</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1334545721172963868.post-5950722818171704723</id><published>2008-04-08T10:27:00.000-04:00</published><updated>2008-04-08T10:28:17.930-04:00</updated><title type='text'>Capitulo Diez - Kai- Kai Vilú</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;            El último cuerno resonó cuando un terrible temblor sacudió Mon Mapu. Cayeron los guerreros al piso uno a uno. Tal fue su intensidad, que los imponentes portones se estremecieron junto con el invencible muro de madera, irónicamente, como una serpiente. Entonces el árbol que sostenía uno de los portones comenzó a caer. El estruendo fue tal que despertó a algunos guardias del sueño que les produjo el Carnero Puyi, incluyendo al Jefe de guardia. Este se levantó del piso y al ver el portón abatido inmediatamente palideció, diciendo para sus adentros “No puede ser… ¡Kai- Kai!”.&lt;br /&gt;   En el acantilado nadie creía lo que estaba sucediendo, algunos aldeanos cayeron por víctimas de la terrible sacudida. Entre ellos se ayudaban a ponerse de pie y a rescatar a quienes colgaban de las orillas del acantilado. Aucaman comenzó a tranquilizar a su pueblo, entregando palabras alentadoras y llenas de esa paz que solía transmitir, cuando el Lonco fijó la mirada en el horizonte, detuvo pausadamente sus palabras y agudizó la vista. Luego miró al cielo y vio como las pocas nubes apresuraban su paso, condensándose sobre ellos.&lt;br /&gt;La princesa también sentía esa horrible fuerza que comenzó a emerger del agua. Elkan dejó de apretar su mano cuando ella susurró: - ya no tiene caso. Todo está perdido.-&lt;br /&gt;Fue entonces cuando, a unos kilómetros de la costa, el agua comenzó a agitarse descontrolada. Todos miraban con horror como esa gran ola se acercaba velozmente a la orilla. Era tan grande que muchos salieron de allí corriendo despavoridos. Desde la ubicación de Elkan y Millaray, tras la ola gigante se divisaba un bulto escamoso. La ola perdió su fuerza dentro de si misma, como si una fuerza la absorbiera. En ese momento, frente a los aterrados rostros de los presentes y tras un gigantesco alboroto, Kai- Kai Vilú apareció.&lt;br /&gt;Su tamaño era indescriptible. Una gigantesca serpiente salía del agua, mostrando su extraño cuerpo, compuesto de un liquido cristalino, raramente coagulado. Su envergadura era tal que parte de su cuello se perdió en el cielo mientras su enorme cabeza apuntaba hacia el acantilado. Estaba a por lo menos medio kilómetro, pero se veía cerca, amenazaste. Levantó su vista tras la cordillera y vio como los primeros rayos de sol aparecían, recordó a su padre y se dio cuenta todo se había retrasado, dejándolo vulnerable ante la mirada de Chau Elchefe. Entonces llamó a las nubes más densas que tenía y en un instante cubrió toda la zona, dejándola con un tétrico ambiente. Al cumplir con esa precaución, se acercó a Aucaman y le dijo: - Descendiente de los patriarcas. Veo que no tuvieron el valor de dejar caer al sacrificio. Han roto el pacto y con él, han acortado su existencia.- en la aterrorizada retina de Aucaman se relajaban los ojos de Kai- Kai, tornándose de un azul brillante. Entonces la serpiente dio un gran grito y comenzó a mirar el mar, como dándole instrucciones. Entonces el mar comenzó a agitarse. Era tal su poder que formaba olas que arremetían con fuerza contra el acantilado. Aucaman dio la orden a su gente de correr hacia la aldea, que dieran aviso a los guardias para la apertura del portón, que no recogieran nada, simplemente que se dedicasen a correr hacia la  zona más alta que había en ese lugar: la piedra Ten- Ten.&lt;br /&gt;En la aldea guardias y guerreros estaban inmovilizados viendo cómo el cielo de pronto se oscureció. Por su posición bajo el cerro no veían a Kai- Kai, pero si sentían su terrible fuerza alterando el clima. Kona se giró hacia sus soldados y les dijo: - ¡Qué esperan! ¡ Mátenlos a todos, esta es nuestra oportunidad! - El padre adoptivo de Kona gritó: - ¡Kona, que te hemos hecho para que nos traiciones de esa manera! ¡Te hemos criado como a un miembro de Mon Mapu y como a un hijo!- Kona respondió: - ¡Yo soy hijo de la tribu Kimawka, a ellos pertenece mi sangre!-. Los guardias de Mon Mapu levantaron sus lanzas resignados, cuando el ruido de la muchedumbre se oía desde la cima del cerro.&lt;br /&gt;Millaray observaba al monstruo de las aguas desafiante, mientras este la miraba con cierta alegría. Ella había roto el pacto, él tenía la excusa que necesitaba para destruirlos de una vez por todas. Millaray estaba absorta en la majestuosidad de Kai- Kai, cuando sintió un fuerte sonido tras de ella. Al girarse vio a Elkan postrado en el suelo. Entre las plumas de su rostro se veía su piel, blanca como si estuviese muerta. Luego la princesa vio que de su cabeza, específicamente donde había una pluma enorme, corría un hilo de sangre.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1334545721172963868-5950722818171704723?l=laleyendadetierrafertil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laleyendadetierrafertil.blogspot.com/feeds/5950722818171704723/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1334545721172963868&amp;postID=5950722818171704723' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1334545721172963868/posts/default/5950722818171704723'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1334545721172963868/posts/default/5950722818171704723'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laleyendadetierrafertil.blogspot.com/2008/04/capitulo-diez-kai-kai-vil.html' title='Capitulo Diez - Kai- Kai Vilú'/><author><name>Daniel Cifuentes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04693953779355724154</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1334545721172963868.post-8725831013535857399</id><published>2008-04-08T10:23:00.001-04:00</published><updated>2008-04-08T10:23:42.677-04:00</updated><title type='text'>Capitulo Once  - La Verdadera Misión</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;            Saqui, la machi, llegó corriendo hasta Millaray y le gritó: - ¡Sácale la pluma de la cabeza, rápido!- Millaray lo hizo y se dio cuenta que esta no estaba sujeta el cintillo que Elkan portaba, sino que estaba enterrada en su cabeza. Al salir la pluma la hemorragia cesó, entonces Elkan comenzó a volver a su apariencia normal, sin plumas, sin alas, simplemente un hombre como Millaray lo había conocido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aucaman no podía creer que, aparte de tener tras de ellos un ser increíblemente poderoso tratando de matarlos, frente a ellos hubiesen cerca de doscientos guerreros cerrándoles el paso. Más increíble aún era ver que su comandante era el mismo Kona, aquel niño que recibió en sus brazos de una mujer moribunda. El hecho era demasiado desconcertante, pero no había tiempo para lamentare.&lt;br /&gt;Aucaman gritó a Kona: -¡Tenemos tras nosotros una gran tragedia, que amenaza con destruirnos a todos! ¡Escúchame, olvida todo rencor y salgamos todos de aquí, antes que el agua nos alcance!- Kona, con los ojos llenos de duda, miró entre la gente a los soldados que lo humillaban, luego giró la vista y vio a su padre adoptivo, quien lo atormentaba por sus celos estúpidos. -¡De este lugar no saldrá nadie con vida!&lt;br /&gt;La población, contada en hombres, de Mon Mapu era cercana a los quinientos, pero solo la mitad eran guerreros. Así que para asegurar la victoria debían pelear todos, incluyéndolo a él mismo. Era la única forma de salir de allí rápido, tumbando el muro formado por esos hombres sedientos de sangre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Maldita Yeku!- dijo la machi, - Al ver que no podía convertir a Elkan, le entregó una pluma del patriarca de la tribu de brujos que destruyó. Nosotras enterramos ese cuerpo lleno de poder maligno en la tierra del hielo. No tengo idea como fue a encontrarlo ni cómo pudo acercarse al cuerpo, ya que incluso eso lo previmos, conjurando contra Yeku en caso de que esta quisiese tocarlo-. Elkan despertó muy cansado. Incluso recuperó su color y fuerza. Saqui se acercó a él y le dijo amablemente: - Jovencito, increíble hazaña la que usted ha llevado a cabo. Ha rescatado a la princesa Millaray, ha provocado la ira de Kai- Kai Vilú y ha condenado a muerte a todos los seres vivos que respiramos fuera del agua, pero lo más importante es que nos ha dado la oportunidad de pelear contra el espíritu de las aguas, nos ha dado la oportunidad de cumplir con nuestra verdadera misión.-  luego le pasó la pluma y le contó sobre Yeku, su arrivismo, su maldad, sus planes contra Mon Mapu, como le había usado y que esta no había podido convertirlo en brujo porque la misma Saqui, al momento de nacer Elkan, lo bañó en una infusión de hierbas que lo hacían invulnerable a la asimilación espiritual del mal. Elkan escuchaba sorprendido que, al momento en que nació Millaray, los más sabios machis sabían que se trataba del sacrificio a Kai- Kai, pero tuvieron que guardar silencio para que Yeku no alterara la profecía. Elkan la miraba desconcertado, al igual que Millaray, pues esta no tenía idea de esas cosas. Saqui explicó que la leyenda contaba sobre un hombre alado que rescataría al sacrificio, volando sobre los cerros recordatorios. Recordatorios de que entre los habitantes de la tierra dormía un guardián.&lt;br /&gt;Las instrucciones eran simples, la pluma es tan poderosa, que el tratamiento recibido por Elkan en día de su nacimiento no surte efecto sobre ella. Esta pluma se conecta a la sangre y a los pensamientos del portador, transfiriéndole su poder inmediatamente. Pero la pluma necesita una fuente de energía. Esa energía la saca de la vida misma del portador, debilitándolo lentamente hasta su muerte. La forma de conocer el límite de tiempo es la pluma misma, esta concentra su energía en la sangre que se acumula fibra por fibra. Si esta llega a llenarse, sólo resta un minuto para la muerte inevitable. El problema de la pluma es que, como se coloca tras de la cabeza, no se logra ver cuanto tiempo queda para retirarla sin sufrir daños, pero si esta alcanza el limite, el portador caer desmayado esperando su muerte sin poder hacer nada. También se le enseñó que para volver a usarla rápidamente, sólo tenía que lavarla. La pluma  pierde su eficacia letal si no tiene sangre entre sus fibras.&lt;br /&gt;La machi pidió a Millaray que la acompañara rápidamente a la comunidad de machis. Luego se acercó a Elkan y le dijo: - Yeku quería que terminaras tu trabajo y murieras, por eso no te dijo nada sobre la pluma. Esta pluma te vuelve tan poderoso como a Yeku, úsala con sabiduría. Tu pueblo espera a su guardián -. Elkan comprendió el mensaje y tomó la pluma negra con fuerza entre sus manos. Miró hacia Mon Mapu y luego giró hacia Millaray, se contentó mucho al verla viva, comprendió que su papel como guardián de la princesa estaba cumplido, ahora debía cumplir su otro papel, el guardián del tesoro de Mon Mapu, su gente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El agua comenzaba, con cada ola, a desbordar los limites de la tierra. Rompiendo toda regla ancestral, el mar invadía los terrenos de la tierra, botando con su furia lo que se encontrase de pie, a saber, arboles, rocas, caminos, niebla, torres de vigilancia.  El norte de Mon Mapu, ese valle que descansaba desembocando en el mar, perdía su belleza con cada golpe de las olas sobre sus cosechas. Tardó sólo unos minutos el agua salada en cubrir la mitad del valle. Millaray y Saqui lograron cruzar a un lugar elevado justo en el momento que su brutal invasor bloqueara el paso.&lt;br /&gt;En Mon Mapu, unos guerreros Kimawka entraron corriendo: - ¡Kona, algo terrible está sucediendo, el mar está entrando por el norte, destruyendo el valle!-. Aucaman intentó una vez más convencer a Kona de que su lucha era en vano. -Si quieres quedarte con Mon Mapu, hazlo. Lo malo es que no podrás vivir en un lugar sepultado por el mar-, le decía. Kona continuaba irritado. No podía ser que Kai- Kai quisiera destruir la tierra. Eso quería decir que la princesa no fue sacrificada, eso significaba sólo una cosa: que Elkan estaba vivo.&lt;br /&gt;En el cielo un par de grandes alas se agitaron, la gente de Mon Mapu lo reconoció enseguida como el monstruo que se raptó a Millaray. El híbrido se posó bruscamente en el suelo, justo en medio de ambos bandos, levantó la mano y se quitó la pluma. Kona quedó desconcertado, era Elkan, pero más fuerte, vestido con un faldón largo, cosido entre las piernas (pantalón) y con la apariencia de un gran hechicero.&lt;br /&gt;A Elkan le sorprendió ver esa escena. Muchos guerreros cortando la entrada de Mon Mapu. Sonrió por la buena fortuna y gritó: - ¡Quién es el líder de este ejercito!- Kona asistió mirándolo con rabia. Elkan no comprendía, como puede ser que Kona comande a unos guerreros en contra de Mon Mapu. Luego de mirarlos un rato se dio cuenta del parecido entre ellos y Kona, creyendo comprender. Elkan se dirigió al pueblo y dijo: - Siento haberlos preocupado. Recibí, habiendo yo nacido, el cargo de Guardián de la princesa Millaray. Hoy cumplí mi trabajo cabalmente. Les aseguro que no moriremos en manos de Kai- Kai. En este momento la princesa de Mon Mapu se dirige hacia la comunidad de Machis, para solucionar este gran problema. – Luego se dirigió al orgulloso guerrero - Kona, no es casualidad que estés aquí, en este momento, con este ejército. Necesitamos aliarnos para combatir al real enemigo.- Kona lo miró confundido: -¿Quieres que luchemos contra Kai- Kai?- Elkan lo con ademán de negación, luego levantó el dedo índice de su mano derecha e indicó hacia el sur. La gente miró y se dieron cuenta que una densa nube negra se dirigía hacia ellos. Elkan, sin dejar de mirar a Kona le pregunta: -¿Qué decides?-.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1334545721172963868-8725831013535857399?l=laleyendadetierrafertil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laleyendadetierrafertil.blogspot.com/feeds/8725831013535857399/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1334545721172963868&amp;postID=8725831013535857399' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1334545721172963868/posts/default/8725831013535857399'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1334545721172963868/posts/default/8725831013535857399'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laleyendadetierrafertil.blogspot.com/2008/04/capitulo-once-la-verdadera-misin.html' title='Capitulo Once  - La Verdadera Misión'/><author><name>Daniel Cifuentes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04693953779355724154</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1334545721172963868.post-7197418828495701255</id><published>2008-04-08T10:21:00.000-04:00</published><updated>2008-04-08T10:22:29.765-04:00</updated><title type='text'>Capitulo Doce - Combate en la Ruta del Camahueto.</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;Un ejercito de seiscientos hombres avanzaba hacia el sur de Mon Mapu. Buscaban una planicie abierta, donde el uso de lanzas y arcos no se viese afectados por las copas de los arboles. Por primera vez en sus historias bélicas, el enemigo estaba en el aire, esto modificaba toda estrategia antes concebida. Los hombres de la tribu Kimawka ya no podían volver a su tierra, el paso había sido cortado por el mar hacía unos ciclos y el poder de esas aguas los aniquilaría con un solo golpe. Ahora estaban esperando a sus enemigos, en la falda sur del cerro de Tierra fértil, frente a la gran pradera que dividía a esas tierras de Curi Mapu. Era muy extraño ver a un ejército de quinientos hombres acercándose por el cielo. Algunos hombres temían a la magia, así que decidieron resguardar a las mujeres, ancianos y niños que hacían su éxodo a la piedra Ten- Ten. Esta gran roca se asomaba en la cima de un gran cerro. Tras este cerro había un gran lago, sobre este lago corría la leyenda de haber sido llenado con las lágrimas de la diosa. Tras el lago, la inmensa cordillera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el lado norte del lago, sobre una meseta más elevada que la misma piedra Ten- Ten, la comunidad de Machis se preparaba para recibir a las Machis trece y catorce. En el centro de las instalaciones se encontraba un altar bajo, pero lo bastante largo como para recibir a catorce personas. Este altar se arqueaba levemente, dejando a las machis mirando hacia el sur. Las doce machis que estaban en la ruca principal, sacaban de un estante unos instrumentos musicales, delicadamente conservados. Estos pequeños tambores se llaman Kultrún. Pero a diferencia de sus semejantes, estos catorce están fabricados con materiales especiales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La primera en bajar del cielo fue Yeku. Esta, levantando la mano derecha, hizo flotar a Aucaman en el aire. Luego lo acercó a ella y lo dejó caer. Caminó decidida hasta el Lonco y le dijo con mucha soberbia: - Seiscientos hombres distribuidos en la pradera, mil personas caminando hacia la piedra Ten- Ten. ¿Crees que podrán detenerme? ¿Crees que escaparán de mí?- Aucaman se levantó del piso, enfrentó la mirada contra Yeku y le dijo con acento desafiante y mirada dura: - Mata al Lonco, tras de mí, dos poderosos Toquis -.  Entonces Yeku, con mucha agresividad en su rostro, hizo volar nuevamente a Aucaman, esta vez con más fuerza, dejándolo caer entre las copas del bosque de Curi Mapu. En ese momento, Kona salió de las filas y comenzó a caminar desde los matorrales y la débil niebla presente. Al estar a unos veinte pasos de Yeku le dijo: - Yo soy Kona, Jefe de guardia subalterno de Mon Mapu y Toqui de Kimawka. Vengo aquí a desafiar a tu ejército.- Yeku lanzó una sarcástica risotada, luego comenzó a elevarse suavemente y levantó su cabeza mirando a los suyos. Levantó la mano derecha y la dejó caer contra los guerreros terrestres. ¡A ellos!.&lt;br /&gt;           &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;            Saqui le pidió a Millaray un poco más de velocidad. Pero la princesa no estaba acostumbrada a ese trayecto y le costaba mantener el ritmo. Aunque faltaba poco camino para llegar había que subir un risco elevado, y con los temblores originados por Kai- Kai, las piedras se habían soltado, haciendo más difícil la marcha. Arriba las esperaban algunas aprendices de Machi con atuendos especiales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como saetas negras se lanzaron los guerreros de Curi Mapu, hombres y mujeres con no más poderes que su híbrido cuerpo, pero armados con lanzas y hachas. Como una lluvia negra estos seres caían sobre los guerreros de Kona. Este dio una orden y sus guerreros tensaron los arcos. Cuando estuvieron lo suficientemente cerca, Kona dio la orden y cientos de flechas volaron hacia los híbridos. Entonces Yeku dirigió su vista hacia las flechas y la mayoría de estas cesó su avance y cayeron al suelo. Las restantes dieron en el blanco. Algunos híbridos comenzaron a caer muertos o heridos. Una flecha volaba rauda hacia Yeku mientras su ejercito estaba a solo segundos de la tierra, Yeku se distrajo, entonces los hombres lanzaron al cielo cuanta cosa con punta tuvieran en la mano. Desde lanzas, cuchillos, flechas hicieron que los híbridos cambiaran de ruta elevándose nuevamente. Yeku estaba furiosa, hizo que sus guerreros se formaran en el aire y desde unos veinte metros de altura dejaran caer sus lanzas contra los guerreros. Abajo, Kona, ordeno a sus guerreros salir de allí, guiándolos hasta un pequeño bosque al este, cerca de la laguna de Mon Mapu. Yeku hizo que sus híbridos se mantuvieran en el aire y dio una orden, tras la cual aparecieron otros guerreros desde ese bosque, pero ellos no tenían alas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al momento de llegar, Millaray y Saqui se cambiaron rápidamente de ropa, ya que para la ceremonia que estaban por realizar. Corrieron hasta el altar y se formaron junto a las doce machis que ya estaban ahí. En el camino Saqui le contaba a Millaray que ella no sólo había sido entrenada para ser sacrificada, sino que también para ser machi. Millaray tenía una enorme responsabilidad en la ceremonia del altar, de su voz y su gracia dependía el conjuro para despertar al guardián, Ten- Ten Vilú.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La gente que huía hacia la piedra Ten- Ten era en su mayoría débil. Ancianos y niños demoraban el avance del pueblo mientras las aguas en brutal gesto arremetían contra las faldas del cerro. Los hombres hacían lo posible por ayudar, pero Kai- Kai, al verlos hacer su mayor esfuerzo, se agitaba con fuerza en el mar, haciendo de las olas un torrente mucho más fuerte. Esas nueva olas, más poderosas, chocaban con fuerza contra la piedra, causando remezones en los que más de algún hombre caía, ahogándose en esos remolinos infernales o encontrando su fin al chocar contra las rocas. La esposa del Lonco animaba a la gente y los guiaba, dando la orden de aferrarse a las rocas cuando una ola grande chocaba contra el cerro. El paisaje no era mucho más alentador, Mon Mapu comenzaba a perder su muro con la fuerza del agua. El portón que pertenecía al árbol de Ten- Ten todavía estaba en su lugar, al notarlo, la esposa del Lonco hizo que el pueblo girara y lo observara. [todavía queda una esperanza y está en tus manos, Millaray].&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los guerreros sentían el agua en sus pies. La zanja que dejó un Camahueto hace cinco años atrás era ahora un río de agua salada que marcaba tierra seca más al sur. Había que llegar ahí, pero ese terreno era la parte del ajedrez de los guerreros de Curi Mapu. La batalla duraría mucho más de lo esperado y sólo un milagro cambiaría las cosas. Por otra parte, en el altar de las Machis comenzaba a sonar un canto desgarrador. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1334545721172963868-7197418828495701255?l=laleyendadetierrafertil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laleyendadetierrafertil.blogspot.com/feeds/7197418828495701255/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1334545721172963868&amp;postID=7197418828495701255' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1334545721172963868/posts/default/7197418828495701255'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1334545721172963868/posts/default/7197418828495701255'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laleyendadetierrafertil.blogspot.com/2008/04/capitulo-doce-combate-en-la-ruta-del.html' title='Capitulo Doce - Combate en la Ruta del Camahueto.'/><author><name>Daniel Cifuentes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04693953779355724154</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1334545721172963868.post-8723982314095118817</id><published>2008-04-08T10:19:00.001-04:00</published><updated>2008-04-08T10:21:40.932-04:00</updated><title type='text'>Capitulo Trece - Ten- Ten Vilú</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;Saqui levantó su Kultrún, las Machis de la medialuna la siguieron. Entonces al unísono, conectadas por el alma, todas dieron un golpe al instrumento. Ese fuerte sonido sacudió a las Araucarias que adornaban el lugar de culto, haciendo que su follaje se meciese. Luego continuó el mismo juego de sonidos aumentando su velocidad. Unos Kultrún cambiaron el ritmo y terminó es sonido convirtiéndose en un ritmo desenfrenado y sumamente triste. Entonces Saqui le hizo un gesto a Millaray y esta comenzó a cantar. El rito no sólo distorsionaba el aire. Las nubes giraban sobre las Machis. los arboles, el bosque completo danzaba. El viento con sus hojas secas bajaba por la colina enredándose en la falda de la cordillera. Millaray conocía la canción de antemano, pero no debía cantarla si no era extremadamente necesario. El idioma de este rezo no era mapudungún convencional. La lengua extraña de esa canción pertenecía a los dioses.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Levántate guardián de la tierra, serpiente de la tierra&lt;br /&gt;Levántate fuerza de los dioses, serpiente de los dioses&lt;br /&gt;Despierta de tu largo sueño guardián de piedra&lt;br /&gt;Despierta ante nosotros y cumple tu cometido”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yeku sintió una fuerte presencia oscura venir desde el norte. Sabía que las fuerzas energéticas estaban alteradas desde que Kai- Kai despertó, por ende no le prestó importancia, de pronto, por la esquina de su vista vio que algo extraño ingresó a las nubes unos kilómetros más cerca pero no logró distinguirlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como una saeta surcaba Elkan el cielo. Entró a un espacio despejado por las espesas nubes y le dio la cara al sol. Sintió como sus plumas comenzaban a arder, pero sabía que iba a ser sólo por un momento. Entonces se elevó unos buenos metros más y logró ver la tierra cubierta por las nubes y el lomo de Kai- Kai asomándose por las oscuras nubes. Entonces Elkan reunió toda su energía, creando una fuerte corriente de aire que giraba descontrolada alrededor de su cuerpo. La fricción era tal que sus plumas y su cabello se alborotaban exageradamente. Entonces enfiló hacia la tierra y se lanzó en una picada suicida. La velocidad que llevaba le impedía abrir los ojos, fue entonces cuando pensó que el sacrificio valdría la pena, aunque no podría volver a ver a Millaray. [se ha vuelto una mujer muy hermosa] pensaba [hermoso recuerdo para llevarme a la tumba].&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yeku no lo podía creer. La energía de Elkan se acercaba hacia ella de forma estrepitosa. La dama oscura asumió una posición defensiva cuando vio que las nubes comenzaban a agitarse.&lt;br /&gt;Entonces fue como si Elkan hubiese colisionado las nubes con la luna misma, porque tras él dejó un tremendo agujero en las nubes, por donde comenzó a pasar la luz fulminante del sol. Yeku no alcanzó a prever las intenciones de Elkan, sólo alcanzó a moverse instantes antes de que el guerrero pasara a toda velocidad. Elkan fue a colisionar contra el bosque.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La canción elevaba su nivel de éxtasis. Las machis golpeaban esos Kultrún especiales, haciendo vibrar el ambiente. La canción está tan bien diseñada que la voz de Millaray no se perdía entre los sonidos. Daba la impresión de que las machis brillaban entre ese paisaje oscuro. Su calor se dirigía al sur, donde la cabeza del gigante reaccionó. Sus ojos, dos enormes piezas de rubí comenzaron a brillar con el brillo de la vida. Las machis sintieron el calor del despertar de la serpiente recorrer la cordillera. Entonces Saqui dijo: - Por nada del mundo dejen de tocas, Millaray, por nada del mundo dejes de cantar -. Las machis y la princesa se aterraron al ver como la cordillera misma, desde el sur comenzaba a sacudirse, levantándose de su base justo a su lado. El estruendo era insoportable, pero Saqui las guiaba para que sus oídos se dejaran llevar por la música, así podían vencer el temor.&lt;br /&gt;Desde las nubes espesas caían árboles, rocas y mucha tierra. Entonces comenzó a asomarse tras esos escombros una enorme cabeza. Su envergadura era tres veces la meseta donde estaban las Machis. La enorme cabeza de piedra tenía una apariencia terrible, como una serpiente de mandíbula sumamente desarrollada. Ten- Ten Vilú observó a las machis que aún tocaban sus instrumentos. Pese a su terrible apariencia, su energía era cálida. Entonces giró su cabeza hacia la costa y vio a Kai- Kai Vilú. Su rostro se tornó hacia abajo, en ademán desafiante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos supusieron su muerte inminente, pero la burbuja de aire que lo rodeaba amortiguó el golpe, causándole sólo heridas leves. Yeku deseaba más que cualquier cosa volar hacia Elkan y asegurarse de matarlo definitivamente, pero su rostro palideció en el instante en que el fuerte estruendo la hizo mirar hacia la cordillera. Su plan era acabar con los guerreros de Mon Mapu rápidamente, pero no imaginó ver a la tribu Kimawka combatir ese día y menos como aliados de sus más grandes enemigos. Esas cosas retrasaron sus planes, evitándole llegar a la comunidad Machi a tiempo, para asesinar a la princesa antes de que cantara el conjuro capaz de despertar al terrible Ten- Ten Vilú. A Yeku sólo le quedaba ver como sus sueños se desmoronaban, al caer sus híbridos a tierra presos del dolor que causaba el sol en sus cuerpos, y al ver como la cordillera misma cobraba vida, elevándose una parte de ella sobre las nubes y resurgiendo como un gigantesco golem de piedra, hielo y bosques, con esos enormes colmillos amenazadores, con esos ojos que brillaban como el crepúsculo. Los guerreros de ambos bandos cesaron de luchar. Se dieron cuenta que una guerra titánica estaba apunto de desencadenarse, mientras las dos terribles serpientes se miraban, asechantes.&lt;br /&gt;El exceso de sol en el área debilitaba las fuerzas de los guerreros de Curi Mapu. Ellos caían como piedras al suelo, perdiendo su habilidad sobrehumana, algunos perdían sus alas y sus plumas, dejando al descubierto su blanca piel, quemándose con extrema facilidad. Los guerreros terrestres de Curi Mapu corrieron a ayudar a sus hermanos caídos, también muy heridos por los efectos del sol. Yeku usó todo su poder en el esfuerzo por controlar a las nubes y cerrarlas. No lo consiguió del todo, pero por lo menos lo suficiente para aliviar el dolor de sus hijos. Entonces cayó a tierra y allí descansó un momento. Entonces habló a la persona que estaba tras ella: - Fuiste muy sabio Elkan. Me derrotaste usando el poder que yo misma te di. Estaba en lo correcto cuando pensé que tú serías un buen sucesor -. Elkan estaba con la pluma negra guardada en la faja del pantalón, extremadamente cansado y dolorido por las lesiones que provocaron los troncos de los árboles al caer sobre ellos. Apoyado en su hombro estaba Aucaman, sangrando de manera abundante por una terrible herida que afloraba en un costado de su espalda. Se veía bastante fatigado por la perdida de tanta sangre.&lt;br /&gt;En ese momento Kona se acercó corriendo al lugar donde se encontraban los líderes. Les dijo que si no sacaban a sus tropas del campo todos morirían ahogados, ya que el agua en ese sector estaba a la altura de las rodillas y cada vez traía más fuerza. Yeku se elevó con dificultad, entonces comenzó a observar el panorama y notó que el único lugar alto era la zona de Curi Mapu, entonces dio las instrucciones respectivas a los líderes y todos juntos comenzaron a caminar hacia la pequeña montaña. El ver que miembros de Mon Mapu cargaban a sus híbridos heridos encolerizaba a Yeku, pero lo que más ira le daba era ver a Aucaman, el Lonco, el descendiente de los hombres que la expulsaron de Mon Mapu, buscando refugio en sus dominios. Se contentaba al saber que ese viaje terminaría matándolo, porque la sangre que marcaba el camino era demasiada. Cuando ya se habían internado en el bosque, todos se paralizaron ante un brutal sonido. Cuando se dieron vuelta para mirar vieron que Ten- Ten Vilú gruñó a Kai- Kai Vilú, desafiándola a luchar. Entonces la serpiente de la tierra dijo a todos: - No teman, mientras intento derrotarla, haré que la tierra se levante bajo sus pies. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1334545721172963868-8723982314095118817?l=laleyendadetierrafertil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laleyendadetierrafertil.blogspot.com/feeds/8723982314095118817/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1334545721172963868&amp;postID=8723982314095118817' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1334545721172963868/posts/default/8723982314095118817'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1334545721172963868/posts/default/8723982314095118817'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laleyendadetierrafertil.blogspot.com/2008/04/capitulo-trece-ten-ten-vil.html' title='Capitulo Trece - Ten- Ten Vilú'/><author><name>Daniel Cifuentes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04693953779355724154</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1334545721172963868.post-2523267294276314159</id><published>2008-04-08T10:18:00.000-04:00</published><updated>2008-04-08T10:19:15.857-04:00</updated><title type='text'>Capitulo Catorce - Batalla Contra el Diluvio</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;            Fue impresionante ver como las dos serpientes se abalanzaron una contra otra. El choque de ambas criaturas causaba fuertes temblores, remeciendo incluso el cielo. Tuvieron que correr en busca de refugio. Las piedras y el agua que se desprendían de las bestias de regaban por todas partes, causando muchos daños en la tierra.&lt;br /&gt;El movimiento de las serpientes hizo que las nubes comenzaran a disiparse.  El cielo anunciaba que el crepúsculo no tardaría en llegar. Kai- Kai no quería ser visto por su padre, así que llamaba nubes cada vez a más altura, lejos del alcance de sus cuerpos. Ten- Ten Vilú lograba en un principio dominar la contienda, intentando debilitar a su enemiga y levantando la tierra para los humanos. El agua subía cada vez con mayor fuerza y ferocidad. Kai- Kai no quería ver al hombre triunfar una vez más, así que empleaba toda su energía y concentración en su ataque contra la piedra Ten- Ten. En ese lugar la gente luchaba fervorosamente para mantenerse sujeta al cerro, ya que Ten- Ten levantaba la tierra y los temblores eran cada vez más fuertes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la tribu Kimawka se percataron de que todo se había perdido, Mon Mapu era un recuerdo bajo el agua y sus muros flotaban desechos. El cambio en la geografía que produjeron  Ten- Ten y Kai- Kai había disipado la eterna niebla, permitiendo ver desde el norte por primera vez el valle completo, pero la belleza que lo caracterizaba estaba sumida bajo el mar. Los Kimawka también se veían afectados por el diluvio de Kai- Kai. Los hombres influyentes se reunieron y tomaron una decisión: un largo viaje del pueblo hacia el norte, lejos de esa tierra cargada de fenómenos divinos que los ponían siempre en peligro. Los familiares de los guerreros se fueron llorándolos, sin saber si habían logrado salvarse del poderoso mar. Uno de los más terribles llantos fue el de la madre de Kona. Ella no podía creer que una vida con su hijo fuese nuevamente arrebatada de sus manos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al igual que en Kimawka, los demás grupos de gente recordaban a los suyos como excusa para reunir energías y desafiar a la muerte. Millaray miraba el horizonte, pensando en su pueblo, sus padres y Elkan, aquel hombre que le demostró con creces que era un hombre de palabra [...No se como, Millaray, ahora no se como, pero voy a salvarte de esto... ] Esas palabras se mantuvieron en la mente la princesa hasta que se acostumbró a la idea de morir. Elkan era la única excusa que tenía para sobrevivir, ya que si no hubiese sido por él, ella estaría en el fondo del mar y las cosas serían normales, no como sucedía en ese entonces, donde la tierra se caía a pedazos frente a sus ojos, destruida por dos seres que luchaban por ellos, la gente de la tierra.&lt;br /&gt;En el cerro de la piedra Ten- Ten la gente que llegaba a la cima podía ver como su paraíso se había vuelto una gigantesca posa de lodo y escombros. Algunos cerros se elevaban al compás de las olas con estruendos sórdidos. Sus ropas mojadas los consumían en un frío salado, intentando entre ellos ayudar a los que aún no alcanzaban la cumbre. El cerro Ten- Ten cada vez aumentaba más su tamaño y altura, los cerros aledaños también crecían desmesuradamente, uniéndose entre ellos con el cerro de la piedra Ten- Ten y formando nuevos terrenos. Si alguien hubiese estado en la fundación de la tierra creo que hubiese narrado una visión como esa, la deformación desesperada de la tierra y un diluvio amenazaste, extremadamente asesino de todo lo que la tierra crió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El acantilado donde vivía la gente de Curi Mapu ya no existía, al llegar a su tierra, Yeku y sus hombres vieron la destrucción de su hogar. En el intento de la tierra por acomodarse, cerró la hendidura en el acantilado, atrapando a los que  se mantenían dentro, encontrando una tumba en su refugio. Yeku apretó los dientes y algunos vieron una lágrima rodar por su mejilla. Entonces ella agachó la cabeza y con su largo cabello blanco cubrió su rostro. En ese gesto de terrible derrota ordenó a sus hombres y a sus huéspedes que ingresaran a la cueva de la hechicera, suficientemente amplia para todos y lo convenientemente elevada como para que Kai- Kai no les alcanzase, temporalmente.&lt;br /&gt;Eran muy pocos los sobrevivientes de Curi Mapu. Doscientos hombres y treinta mujeres descansaban de su dolor en la cueva. El silencio dentro desaparecía con los feroces truenos que se producían entre los golpes de las serpientes y los temblores en la tierra inquieta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yeku miraba el horizonte sentada en una pequeña ladera fuera de la cueva. Miraba como se ponía el sol definitivamente al oscurecerse todo. En el cielo los ojos de Ten- Ten y los de Kai- Kai eran las únicas estrellas de aquella noche. Pensaba la hechicera en todo el daño que había hecho a su descendencia en el frenético deseo de acabar con Mon Mapu. Aucaman se encontraba a sólo pasos de ella moribundo, mientras toda su gente luchaba incansablemente por sus vidas en la piedra Ten- Ten.&lt;br /&gt;Dentro de la cueva, Elkan cuidaba celosamente a su Lonco. Aucaman perdía su vida por una mortal herida en su abdomen y sus minutos estaban contados, se dio cuenta de eso y le pidió a Elkan que se acercara, luego le dijo: - Quiero que, pase lo que pase, cuides a mi hija, ella es el gran tesoro de Mon Mapu -. Elkan, que lo quería como a un padre, no aceptaba esas palabras de adiós, pero Aucaman, al ver la impotencia en los ojos de Elkan continuó – Ahora tú eres el Toqui de Mon Mapu. Dirígelos con la madurez y la determinación que has demostrado tener -. Aucaman no volvió a abrir los ojos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Elkan esperó toda la noche que el Lonco despertara. Al amanecer se dio cuenta que era en vano y dejó salir un llanto silencioso. Aprovecho de llorar todas las lágrimas que habían quedado encerradas en su alma desde que pisó por primera vez esa cueva. Entonces Kona lo miró con rabia y le dijo: - Siempre he sabido de ti un cobarde. No has hecho otra cosa que arrojar promesas románticas al aire condenando tu orgullo a la humillación. Mira que para salvar un bien te has vuelto al mal -. Elkan se dio cuenta que las palabras de Kona eran sólo veneno, pero tenían algo de razón. Siempre ha dependido de muchas personas y cosas para llegar a donde está, pero para alcanzar esas mejoras, hubo un trabajo arduo. Fue ahí cuando decidió usar nuevamente la pluma. Se levanto raudo y habló a sus hombres: - Denle un entierro digno a nuestro Lonco. Yo me acercaré a la piedra Ten- Ten y buscaré la forma de reunirnos con el pueblo -. Se puso la pluma en la cabeza y al transformarse se fue volando rápidamente. Yeku lo vio salir y se extrañó. Entró a la cueva y vio el cadáver del Lonco. Dentro de su alma, más allá de su conciencia, donde se anida la venganza que por siglos la mantuvo con vida algo la hizo sonreír. Entonces giró y le pregunto a los guerreros el paradero de Elkan. Al responderle ellos, Yeku volvió su mirada hacia Aucaman y pensó [Sólo queda Millaray. Si me deshago de  ella la dinastía de los malditos que nos vendieron a Kai- Kai desaparecerá]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Elkan llegó con el alba a la piedra Ten- Ten. Desde el cielo pudo ver la terrible devastación que esos dos seres monstruosos habían desatado. Al ver hacia Mon Mapu logró ver sólo la cresta del cerro y unos cuantos maderos flotando a la deriva. Ten- Ten y Kai- Kai estaban agotados luego del derroche de poder de la noche que terminaba. Las dos se miraban asechantes,  esperando el primer ataque. Elkan se acercó a la esposa del Lonco y le entregó la mala noticia. Entonces todo el pueblo miró hacia la cueva de Curi Mapu y rindieron su homenaje al son del llanto de su viuda. Entonces Elkan escuchó una voz que provenía desde su interior. – Kai- Kai Vilú esta extenuada. Voy a levantar la tierra entre tu ubicación y la cueva. Cuando veas que eso sucede da la orden a todos para que corran hacia Curi Mapu. Luego de eso viaja hacia el norte a toda prisa. Cruzando el lago encontrarás la comunidad de Machis. Millaray te estará esperando -. Elkan no miró el cielo. Sabía de quien era esa voz. Entonces se sacó la pluma de la cabeza y la lavó en una pequeña posa de agua salada. Espero impaciente hasta que la tierra comenzó a moverse nuevamente. Elkan dio un gran grito y llamó la atención de todos: ¡Corran hacia Curi Mapu! La gente vio un largo camino de tierra surgiendo del mar y extendiéndose hasta la cueva. Los adultos tomaron a los ancianos y a los niños. Se organizaron y corrieron a toda prisa por aquel terreno delgado, frágil. Kai- Kai se sorprendió ante ese acto tan arriesgado de Ten- Ten y comenzó a reírse. Luego, del remolino que ella generaba apareció un caballo marino. Este caballo era muy grande, cubierto de escamas y con ojos completamente negros. Nadó entre las corrientes hasta llegar al puente que creó Ten- Ten justo cuando la gente estaba en medio cruzándolo. El caballo giró su cuerpo y con su gran cola de pez golpeó el agua, lanzando chorros de agua muy poderosos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1334545721172963868-2523267294276314159?l=laleyendadetierrafertil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laleyendadetierrafertil.blogspot.com/feeds/2523267294276314159/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1334545721172963868&amp;postID=2523267294276314159' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1334545721172963868/posts/default/2523267294276314159'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1334545721172963868/posts/default/2523267294276314159'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laleyendadetierrafertil.blogspot.com/2008/04/capitulo-catorce-batalla-contra-el.html' title='Capitulo Catorce - Batalla Contra el Diluvio'/><author><name>Daniel Cifuentes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04693953779355724154</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1334545721172963868.post-1986569232602601218</id><published>2008-04-08T10:16:00.000-04:00</published><updated>2008-04-08T10:17:40.047-04:00</updated><title type='text'>Capitulo Quince - Acciones Desesperadas</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;Al darse cuenta de eso, Elkan se puso la pluma en la cabeza y voló al lugar interponiéndose entre el caballo marino y sus víctimas. El caballo lanzó un chorro con todas sus fuerzas. Entonces Elkan hizo uso de su poder para controlar el viento y detuvo el golpe debilitándolo, pero la fuerza del agua era tal que él salía disparado contra el puente de tierra. La gente que cruzaba se dio cuenta del esfuerzo de Elkan y comenzó a correr hacia el otro extremo. El caballo marino siguió realizando sus embates, pero Elkan los recibía todos, golpeándose contra las rocas e infringiéndose con esto mucho daño. El recorrido del caballo y Elkan llegó a la otra orilla, donde la gente llegaba sana y salva. En ese momento Elkan rebotó contra la pared de rocas y tierra desmayado. El caballo marino vio a su presa inmóvil y se abalanzó contra él. Entonces aparecieron los guerreros Kimawka junto a los guerreros de Mon Mapu y lanzaron todo su arsenal de flechas y lanzas al engendro marino, haciéndolo huir mar adentro.&lt;br /&gt;Elkan reaccionó luego de un minuto y se sacó inmediatamente la pluma. Vio que sólo quedaban dos fibras sin sangre y dio gracias por haberse despertado antes de su irremediable muerte. Lavó nuevamente la pluma y la guardó, se levantó y pudo ver como los habitantes de Mon Mapu se abrazaban con sus familias emocionados. Entonces vio a los guerreros de Curi Mapu tristes, sabiendo que no corrían la misma suerte y a los guerreros Kimawka esperanzados en que sus familias pudiesen haber conseguido salvarse. Elkan sintió la ausencia de una fuerte presencia y preguntó que donde estaba Yeku. Los soldados le respondieron que mientras el luchaba contra el caballo marino, Yeku se quedó un rato mirando la tumba de Aucaman y luego salió volando a toda prisa rumbo al norte. &lt;br /&gt;Elkan cruzó el cielo a toda velocidad. No podía dejar de ahorrar un solo minuto conociendo el plan de Yeku. El objetivo de la hechicera siempre fue la familia de Loncos y Millaray era la única que quedaba de esa casta. Cruzó el lago luego de la piedra Ten- Ten y logró divisar lo que quedaba de la comunidad de machis, rucas destruidas y el altar de conjuro.&lt;br /&gt;Abajo estaba Yeku, rodeada de Machis, todas con el Kultrún en la mano y la baqueta en alto, en ademán amenazante. Yeku sostenía el cuello de Millaray sólo con sus poderes a unos metros de distancia. Si Yeku apretaba un poco más, las machis darían el golpe al cuero del kultrún, quitándole así sus poderes.&lt;br /&gt;Perder los poderes era algo muy terrible para Yeku, no por ese simple hecho, sino que al perderlos ella recuperaría su verdadera edad, muriendo inevitablemente y con ella, la semilla de poder maligno que cada descendiente de la hechicera poseía en su interior.&lt;br /&gt;La princesa casi no podía respirar. Sentía como la presión de sangre en su cabeza retumbaba en sus sienes. Quiso abrir un poco los ojos, pero las lágrimas no la dejaban ver el rostro furioso de su verdugo. Yeku sentía la energía que emanaba de los Kultrún. Esa energía pura e infinitamente poderosa capaz de arrebatarle en un segundo todo lo que ella ha acumulado por siglos. Entonces giró la cabeza para proponerle un trato a Saqui cuando siente una vez más esa fuerte presencia en el aire. Vuelve la vista hacia su víctima y se encuentra con la espalda de Elkan. Este puso sus alas contra la magia de Yeku, anulándola. Luego tomó a Millaray y la apoyó contra su pecho para que ella tosiera y pudiese así volver a respirar. Yeku encendió sus ojos en ira, abrió sus alas y se lanzó contra Elkan, pero antes de salir del círculo de Machis logró percibir la triste nota de los Kultrún.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la cueva todos comentaban los sucesos cuando sintieron algo extraño en el ambiente. Los habitantes de Curi Mapu comenzaron a sentir un gran dolor que los hizo revolcarse en el piso. Entonces pudieron ver como ellos perdían sus alas, sus plumas y la palidez de su piel, volviéndose personas tan normales como el resto de los allí presentes.&lt;br /&gt;Yeku envejecía rápidamente postrada en la tierra. Antes de que su garganta y sus ojos se secaran llamó a Elkan y le dijo: - Tú eres mi último discípulo y te he visto como mi sucesor Elkan -. Entonces la ya anciana hechicera metió su mano entre su blanca cabellera y sacó una pluma, igual a la de Elkan pero tan blanca como la nieve. Esta pluma no tenía rastro alguno de sangre. Yeku le enseñó la pluma a Elkan y le dijo ya sin fuerzas: - Cuida a mis hijos, guardián del tesoro de Mon Mapu -. Elkan tomó la pluma de la mano ya seca de un cadáver que parecía haber estado deteriorándose al sol por cien años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kai- Kai miraba con un odio brutal a Ten- Ten. Había este dado un fuerte golpe contra su plan, dejando a los humanos cada vez más dejos de su alcance. Dentro de su cabeza se generaban medidas desesperadas, no podía permitir que esta lucha durara más tiempo. Entonces miró a Ten- Ten y su lejanía con el mar. Esa lejanía lo ponía a salvo de cualquier embate de Kai- Kai, pero en su cuello de veían las marcas de las mordidas que la serpiente del mar marcó sólo con dientes de agua coagulada. Entonces miró el cielo y se alegró. Supo cómo debilitar al gigante de tierra.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1334545721172963868-1986569232602601218?l=laleyendadetierrafertil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laleyendadetierrafertil.blogspot.com/feeds/1986569232602601218/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1334545721172963868&amp;postID=1986569232602601218' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1334545721172963868/posts/default/1986569232602601218'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1334545721172963868/posts/default/1986569232602601218'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laleyendadetierrafertil.blogspot.com/2008/04/capitulo-quince-acciones-desesperadas.html' title='Capitulo Quince - Acciones Desesperadas'/><author><name>Daniel Cifuentes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04693953779355724154</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1334545721172963868.post-5916775162204828808</id><published>2008-04-08T10:15:00.000-04:00</published><updated>2008-04-08T10:16:07.891-04:00</updated><title type='text'>Capitulo Dieciséis  - Contraataque desde el Cielo</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;Se acercaba la hora del crepúsculo en el segundo día de la lucha contra Kai- Kai Vilú. Las serpientes seguían dándose golpes y mordidas que sólo ellas podían soportar. En la tierra las cosas no iban mejor. La tierra que se conocía simplemente no existía. Frente a los ojos de los sobrevivientes cientos de islas y archipiélagos diminutos conformaban el nuevo paisaje rodeado de un bravo mar. Dentro de la cueva la gente muy amontonada buscaba acomodarse, pero eso a Kai- Kai Vilú no le gustó. No podía ser que esos indignos seres aparte de estar vivos estuvieran cómodos y tibios. El agua estaba a ocho metros de llegar a la entrada de la cueva. Ese calculo hizo que Kai- Kai metiera la cola por la hendidura de la cueva que había bajo la tierra y empujara a presión en agua allí acumulada. Al minuto la gente escondida allí comenzó a salir corriendo al ver salir tanta agua desde el lugar que menos imaginarían que saldría. Quedaron todos empapados y la cueva anegada. Kai- Kai Vilú se reía de esos pobres humanos. Ese gesto molestó mucho a Ten- Ten quien desafió a la serpiente del agua a terminar la batalla fuera como fuera. Kai- Kai se entusiasmó con la idea y le lanzó un grito enorme. Entonces los ojos de Kai- Kai se iluminaron y las cosas en el ambiente nuevamente comenzaron a cambiar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Saqui hablaba con Millaray mientras Elkan miraba las dos plumas que tenía en sus manos. La princesa estaba impresionada con lo que la Machi le contaba. El tema de conversación iba enfocado a la lucha entre las serpientes. Al parecer, la serpiente de la tierra podría acabar sin problemas con la serpiente del agua, pero para lograr ese cometido, según la leyenda, Ten- Ten necesitaría al menos tres meses de lucha constante. Millaray pensaba que en tres meses sería imposible sobrevivir para los humanos. Sin alimento y sin techo todos morirían en no más de unos días. Conversaban de esas cosas cuando Millaray le dijo a Saqui que buscaran refugio porque repentinamente había comenzado a llover. Al percatarse la Machi, no solo llovía fuerte, sino que la mayor cantidad de lluvia se concentraba sobre Ten- Ten Vilú. Esa lluvia era muy poderosa, Kai- Kai Vilú concentraba todas sus nubes en un solo punto, en el centro del conflicto.&lt;br /&gt;Bastaron unos minutos para ver como el cuerpo de la serpiente de la tierra comenzaba a ceder ante ese contraataque desde el cielo, debilitándolo, haciéndolo vulnerable y menguando su poder. Las afiladas gotas zanjaban la tierra en el cuerpo de Ten- Ten. Sus árboles e incluso la nieve sólida que tenía en su lomo se fueron cayendo a pedazos. Kai- Kai Vilú aprovechó ese momento para dar más poder a su diluvio, tragándose las zonas de tierra que aún no habían sido tocadas hacia el sur, destruyendo toda esperanza de esos miserables humanos de llegar a tierra firme.&lt;br /&gt;Desde la ubicación de Elkan hacia en norte no llovía, y la concentración de nubes en el centro del combate hacía que el resto del cielo estuviese despejado, iluminado todo la hermosa luna llena que en esa ocasión había. Cabe señalar que el escenario no era el mejor de todos. Ten- Ten se debilitaba rápidamente, incluso ya se podía ver en algunos lugares de su cuerpo su antigua naturaleza, como el cuerpo de una medusa, pero de cristal. Un cuerpo de aura cálida, un color celeste melancólico. Daba la impresión de ser su sangre, pero era esa una sangre que no valía la pena derramar. Kai- Kai Vilú por su parte se veía agresiva, dominante, como expulsando de su cuerpo el odio y la sed de venganza que había acumulado por milenios. El mar a su alrededor se agitaba de manera tan irregular que no había ser marino cerca, todos habían huido a buscar refugio lejos de ahí, al igual que las aves y los animales, que corrieron en distintas direcciones. Los árboles no pudieron escapar, aquellos árboles que servían de refugio a las almas de los ancestros, ahora flotaban entre las olas destruyéndose al chocar contra la orilla.&lt;br /&gt;La gente, que se encontraba en la cima de lo que alguna vez fue una cueva de refugio, rezaba a sus dioses y buscaba donde afirmarse en ese lugar mojado y resbaloso por la incesante lluvia. Kai- Kai sabía que el barro que allí se formara haría que los hombres cayeran, pero a pesar de eso la serpiente usaba toda su fuerza contra Ten- Ten. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1334545721172963868-5916775162204828808?l=laleyendadetierrafertil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laleyendadetierrafertil.blogspot.com/feeds/5916775162204828808/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1334545721172963868&amp;postID=5916775162204828808' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1334545721172963868/posts/default/5916775162204828808'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1334545721172963868/posts/default/5916775162204828808'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laleyendadetierrafertil.blogspot.com/2008/04/capitulo-diecisis-contraataque-desde-el.html' title='Capitulo Dieciséis  - Contraataque desde el Cielo'/><author><name>Daniel Cifuentes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04693953779355724154</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1334545721172963868.post-5958689001785102372</id><published>2008-04-08T10:13:00.000-04:00</published><updated>2008-04-08T10:14:32.751-04:00</updated><title type='text'>Capitulo Diecisiete - La Isla Grande</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;Kona era muy fuerte, siempre instruyó su cuerpo bajo exigentes entrenamientos y su carácter determinante y efusivo lo llevó a tomar las más fuertes decisiones sin dudar o menos arrepentirse. Fue entonces cuando sin decirle a nadie se lanzó al mar. Todos ahogaron un grito cuando lo vieron emerger luego de un minuto y hacerse de un tronco que flotaba cerca. Entonces, sujeto sólo con un brazo, comenzó a nadar hacia en norte. Llevaba casi una hora a nado cuando terminó agotado sobre el tronco, esquivando olas, intentando respirar entre tanta agua en movimiento y la densa lluvia sobre su cabeza. Kai- Kai lo vio y consideró su nado una ofensa. Entonces lanzó una gran ola hacia él, segura de que lo lanzaría lo suficientemente lejos como para que chocase con algo y se destruyera, entonces el agotado y herido Ten- Ten presintió el hecho y comenzó a concentrar toda la fuerza que le quedaba. Fue demasiado su esfuerzo, se notó en como hasta de su mandíbula cayó un inmenso trozo, dejando su rostro desfigurado. El plan de Ten- Ten daba resultado, Kona sin saber como sintió que sus pies tocaban tierra firme. La ola se acercaba rauda y poderosa, pero ya esa extensión de tierra era lo suficientemente grande como para resistirla. La basta isla que surgía en ese lugar abarcaba desde la piedra Ten- Ten, cruzando unos kilómetros más allá a la cueva de Curi Mapu hasta perderse en el horizonte al sur. La modificación de este nuevo terreno hizo que la cueva quedara a ras de piso, escondida entre pequeñas lomas. La gente corrió feliz, pisando tierra firme una vez más. Kona se levantó y con las fuerzas que le quedaban corrió hacia el norte, pero su esfuerzo no sería mayor, ya que Elkan volaba sobre la zona y lo vio.  Luego de posarse en el piso, Kona le dijo que tenía información que podía ayudarlos de manera definitiva y que tenía que ver a Millaray. Elkan recordó su juramento de venganza y miró muy feo a Kona, pero accedió y tomándolo en sus brazos, izándolo del pecho,  lo llevó hacia la comunidad de Machis.&lt;br /&gt;Los sobrevivientes daban gracias a Ten- Ten Vilú por tal acontecimiento. Cantaban versos alegres y le gritaban agitando sus brazos, pero la serpiente de la tierra no reaccionaba, se encontraba inmóvil, mirando a Kai- Kai con los ojos opacos, como si hubiese perdido toda su energía. La gente comenzó a asustarse al ver como sus protectores caían uno a uno, entonces el cuerpo de Ten- Ten comenzó a ceder y la serpiente comenzó a caer sobre la tierra. El sonido que produjo su fuerte impacto ensordeció el lugar por varios minutos. A algunas personas le salió sangre de los oídos al no soportar la potencia del ruido. Ten- Ten Vilú yacía casi muerto sobre la gran isla que hizo emerger usando toda su energía. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1334545721172963868-5958689001785102372?l=laleyendadetierrafertil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laleyendadetierrafertil.blogspot.com/feeds/5958689001785102372/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1334545721172963868&amp;postID=5958689001785102372' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1334545721172963868/posts/default/5958689001785102372'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1334545721172963868/posts/default/5958689001785102372'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laleyendadetierrafertil.blogspot.com/2008/04/capitulo-diecisiete-la-isla-grande.html' title='Capitulo Diecisiete - La Isla Grande'/><author><name>Daniel Cifuentes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04693953779355724154</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1334545721172963868.post-1093648141361831853</id><published>2008-04-08T10:12:00.001-04:00</published><updated>2008-04-08T10:13:22.477-04:00</updated><title type='text'>Capitulo Dieciocho - El Hacha de Chau Elchefe</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;Al concluir Kona con su relato todo parecía para nada cuerdo. Sabían que existía en la tierra una hacha que Chau Elchefe había escondido de sus hijos, habían escuchado la leyenda, pero sabían que no era más que eso, una leyenda. Entonces Kona dijo: - Los cinco años que estuve con mi tribu me dediqué a buscarla. Pregunté a todo el mundo sobre ella hasta que di con su paradero. Sé que está en un denso y oscuro bosque a una hora de aquí, hacia la costa noreste. Lo único malo es que el hacha está en manos de un extraño ser que la encontró y desde esa época ha sido su centinela -.  Saqui le preguntó qué era esa criatura, entonces Kona dijo: - ¿Han oído hablar del Trauko? &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Millaray no lo podía creer, el famoso ser que era excusa para que las doncellas no salieran solas de Mon Mapu existía y más aun, tenía en su poder una de las herramientas más poderosas de Chau Elchefe. Todo sonaba descabellado, pero Kona no era hombre de bromas o de mitos. Él continuó su relato explicando que una vez estuvo muy cerca de él, pero ni con toda su fuerza hubiese podido vencerle. Necesitaba una carnada, por eso se acercó a Millaray. Elkan reclamó inmediatamente, no podía ser que Millaray se expusiera a tal peligro y menos que se fuese sola con Kona, quien hace un par de días atrás sólo buscaba vengarse de ella y de Elkan. – Tranquilo brujo – dijo Kona – al tesoro de Mon Mapu no le pasará nada. El Trauko es un ser muy libidinoso, le encantan las mujeres jóvenes y vírgenes. Millaray, aparte de ser única en cuanto a su apariencia es hermosa. El Trauko no se resistirá ante ella y querrá desflorarla. Entonces yo aprovecharé ese momento, lo distraeré y le quitaré el hacha. Luego rescataré a Millaray y listo, ese es el plan -. Elkan le preguntó que como pensaba rescatar a Millaray de las garras de ese ser si no tenía la fuerza para vencerlo. Entonces Kona le dijo: - El Trauko es vulnerable cuando esta concentrado en su víctima, entonces yo lo atacaré con su gran fobia – Kona se agachó y tomo del suelo arena, dejándola caer ante la vista incrédula de todos, a excepción de Millaray que lo tomaba muy enserio. Elkan iba a seguir reclamando, pero la princesa accedió a acompañar a Kona. Saqui le pidió a Elkan que se quedara, tenía algunas cosas que explicarle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kai- Kai no podía ocultar la dicha de ver a su enemigo derrotado, con la cabeza tendida sobre lo que aseguraba la serpiente marina, sería su lecho de muerte. Dejó entonces de preocuparse por Ten- Ten y fijó su mirada en los sobrevivientes. Comenzó a contarlos, quería reunir mentalmente a todos los que estaban en distintas partes. Desde los que estaban en la cueva a los que estaban en las tierras del norte, todos estaban a la vista. Entonces comenzó a idear la forma de eliminarlos a todos de una vez por todas, aprovechando que su guardián había caído.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- En un principio Kai- Kai Vilú era dos seres divinos. Fue su propio padre quien, por deseo de su esposa les devolvió la vida y los lanzó donde supuso no podrían causar más daño. A pesar de eso tuvo que enviar un guardián para detener a Kai- Kai en caso de que este volviera a cometer sus actos malignos. Estos hijos (gemelos hombre y mujer) querían apoderarse de una de las herramientas más poderosas de Chau Elchefe, el hacha. Con esa arma podrían hacer frente a su padre y obtener el poder de crear y disciplinar sus propios mundos. Esa hacha, Elkan, es muy poderosa. Tanto que Chau Elchefe tuvo que ocultarla donde nadie pudiese blandirla, el mundo de los humanos. Dejó al Trauko como guardián de esta. Para que sepas, según la leyenda esa hacha, así como está, con todos sus poderes menguados al máximo, es capaz de botar el más grande y antiguo árbol de un solo golpe. El Trauko sólo la usa en esa proporción de ataque, pues el hacha luego de eso crece, aumentando su poder y su peso. Al segundo golpe ya es capaz de partir una gran roca en dos. El problema sigue siendo el mismo, el hacha vuelve a crecer y con ella un peso inllevable. Con el tercer golpe en hacha es capaz de desatar tempestades, destruyendo todo lo que se encuentra a su paso. Según la leyenda del cuarto no se sabe nada, porque Chau Elchefe mismo sería capaz de descender a buscarla, antes de que Kai- Kai se percatase de que su mayor ambición está a su alcance, donde nunca la buscaría -. Elkan escuchaba muy atento, como interpretando que Saqui pensaba en él como portador y ejecutor del poder del hacha, ganándose ese nefasto derecho por poseer el poder necesario para levantarla. Digo nefasto, porque no a cualquier habitante de Mon Mapu o de otra tribu se le hubiese ocurrido pararse frente a Kai- Kai y desafiarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El lugar era muy tétrico. Un bosque muy denso y vivo por el viento. Millaray caminaba en su interior muy asustada, porque ella buscaba al ser más terrible que comentaban las muchachas en esas tardes de conversación femenina. El Trauko, famoso por producir un frenético encanto a sus víctimas, les lanzaba su aliento al rostro y ellas caían enamoradas a sus brazos, dispuestas a cumplir todos sus caprichos. La princesa esperaba que Kona apareciese en el momento indicado, antes de que ella perdiera todo control sobre sí misma. A unos metros de Millaray Kona se desplazaba como una pantera, con una lanza en la mano Izquierda y un pequeño saco en la derecha. Llevaba un par de sacos como ese atados a la cintura, por si las cosas no salían como planeaba. Era tal su profesionalismo en el arte del asecho que ni siquiera Millaray sabía a ciencia cierta donde estaba su guardaespaldas.&lt;br /&gt;Fueron varios minutos así, Millaray sentía en cada vez más angustia viendo como se prolongaba la espera. Entonces fue cuando la princesa sintió un aroma extraño al respirar, asqueroso, repulsivo, pero muy afrodisiaco. A unos metros de allí un horrible ser se acercaba lentamente, expeliendo su aliento constantemente. Como una araña que espera en su red a la persa, el Trauko esperaba que su táctica hiciera el efecto apropiado antes de acercarse a Millaray. Cuando este vio que los ojos de la princesa de dilataron y sus mejillas se sonrojaron se lanzó sobre ella como un animal hambriento. Casi a un momento de tomarla en sus brazos se detuvo. El enano de no más de un metro veinte de altura miraba a la doncella con los ojos vidriosos y la boca abierta. No podía creer que la princesa de Mon Mapu, la mujer más codiciada estuviera frente a él. Millaray parecía hipnotizada frente a la cruel criatura, a la cual ella veía como un sensual macho ardiente. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;El Trauko era un ser extraño. Vestido completamente de quilineja, desde su traje de una pieza hasta su extraño sombrero. Tras esta apariencia cavernícola se encontraba un hombrecillo horrible, de rostro tosco y erosionado como los años de su leyenda. En una de sus manos estaba la herramienta que casi nunca soltaba. El Hacha de Chau Elchefe. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Quiso el Trauko disfrutar a su presa de la mejor manera posible, así que dejó el hacha en el suelo y comenzó a tocar el muslo de Millaray. Cuando este ser tenía las manos llegando a una ubicación peligrosa y su corazón latía más fuerte, el saco que tenía Kona voló hacia el Trauko cayendo solo a un metro de él. El saco, al caer al suelo se abrió, desparramando el contenido de este. El Trauko lo vio y detuvo su mano. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;La arena era su mayor debilidad. Pasase lo que pasase el no podía ver arena sin volverse loco. Esa manía obsesiva lo convertía en un inofensivo ser que se hipnotizaba al comenzar a contar granito por granito, devolviéndolos a su  saco para luego llevárselo como un tesoro invaluable. Dejó a Millaray y al hacha en su sitio y corrió a contar lo más rápido que pudiera para luego seguir con la doncella. Entonces Kona apareció frente a Millaray y trató de hacerla reaccionar, pero lo único que consiguió de ella fue un frenético beso. Kona se sonrojó, pero reaccionó de inmediato, el Trauko lo miraba gruñendo mientras seguía agachado contando la arena. Entonces Kona tomó a la princesa y la acomodó en su hombro, luego se agachó y tomó el hacha. El Trauko no pudo creer lo que veía y se paró, dejando la arena de lado. Kona se echó a correr por el bosque mientras el Trauko lo seguía de cerca, saltando de rama en rama y gritando incoherencias guturalmente. Kona luchaba entre las ramas y las caricias de Millaray. Entonces un suave beso en el cuello hizo que el guerrero perdiera la concentración y enredó sus pies entre unas raíces frescas, cayendo inevitablemente y lanzando a Millaray y al hacha unos metros más al frente. El Trauko, ardiendo en ira, se paró frente a Kona, lo levantó del cuello y le dio un golpe en el estomago. Kona nunca había sentido tal dolor. Como si sus entrañas se hubiesen reventado con ese golpe lleno de fuerza. Kona se levantó como pudo, retrocedió un par de pasos vacilantes y recordó que había dejado su lanza en el lugar donde rescató el hacha. Entonces hizo una pequeña acrobacia y alcanzó el hacha con la que encaró al Trauko, este se sorprendió y dejó de moverse, con los ojos muy abiertos, como sabiendo que no tenía posibilidad de salvarse ante un ataque de su arma. Kona sacó otro de los bolsitos que llevaba en su cadera y lo levantó, abriéndolo sólo con una mano y la boca. Lo enseñó a su contrincante y lo lanzó al aire. El Trauko observó las partículas doradas esparciéndose en el aire, brillando gracias a la luna. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Kona no obtuvo el resultado esperado porque el Trauko en lugar de correr a rescatarla se enajenó mucho más, corriendo frenéticamente hacia el guerrero. Kona levantó el hacha y propinó un golpe al aire, cortando los dos pies del hombrecillo antes de que este tocara el piso. El problema continuó, porque el hacha creció y Kona tuvo que dejarla caer, ya que su peso era superior al que él podía soportar, pese a su notable fuerza. El Trauko se lanzó como pudo sobre el indefenso Kona, este sólo atinó a cerrar los ojos y poner sus manos ante su inminente verdugo, pero en ese momento vio lo que no se esperaba. Elkan cayó como una flecha sobre el enano lanzándolo lejos. El Trauko se paró rápidamente, presa del dolor que sentía al pisar solo con sus ensangrentados muñones, pero envuelto en una ira insoportable. Entonces Elkan, con el poder que le daba la pluma negra tomó el hacha y la levantó, ubicándola suspendida sobre su cabeza y apuntando al Trauko. El hombrecillo cayó sobre sus rodillas, y con los ojos llorosos comenzó a balbucear en un idioma extraño al cielo. La lengua que usaba hizo que Millaray despertara de su trance y dijera.- La lengua de los dioses -. Kona se giró, sorprendido por la recuperación de la princesa, al volver la cabeza ni Elkan ni el Hacha estaban, habían desaparecido inexplicablemente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kai- Kai Vilú había viajado unos buenos kilómetros hacia el oeste. Estaba en la ubicación apropiada para cumplir su cometido. Entonces comenzó a reunir la fuerza que le quedaba y agitó las aguas, de una manera inconcebible. Verdaderos muros de agua se elevaban y se dejaban caer frente a su gestora, comenzando a tomar un ritmo en el que ellas se fusionaban y se hacían más grandes. Kai- Kai estaba usando todo su poder, ya que Ten- Ten había caído no le importaba derrocharlo todo en este último gran ataque a los hombres. Pensaba que una gran ola sería suficiente para acabar con todos. Su plan consistía en crear la ola más grande que haya visto el hombre, y empujarla ella misma hacia la costa, dándole el poder destructivo que requería. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1334545721172963868-1093648141361831853?l=laleyendadetierrafertil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laleyendadetierrafertil.blogspot.com/feeds/1093648141361831853/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1334545721172963868&amp;postID=1093648141361831853' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1334545721172963868/posts/default/1093648141361831853'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1334545721172963868/posts/default/1093648141361831853'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laleyendadetierrafertil.blogspot.com/2008/04/capitulo-dieciocho-el-hacha-de-chau.html' title='Capitulo Dieciocho - El Hacha de Chau Elchefe'/><author><name>Daniel Cifuentes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04693953779355724154</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1334545721172963868.post-1249142750159251499</id><published>2008-04-08T09:59:00.003-04:00</published><updated>2010-09-13T10:39:11.890-04:00</updated><title type='text'>Capitulo Diecinueve - El gran Kultrún.</title><content type='html'>   &lt;meta name="Title" content=""&gt; 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text-indent: 35.4pt; line-height: 200%; font-family: arial;font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="line-height: 200%;font-size:85%;" lang="ES" &gt;El problema de la venganza es que ciega. Yeku lo había comprobado con su vida y Kai- Kai sólo lo había supuesto como una amenaza de su padre, pero el problema radicaba en dejarlo todo, darlo todo en el último momento, cuando olvidan que existen tantas variables externas como el sonido de un Kultrún, o un hacha poderosa en manos de un humano.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText"  style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 200%; font-family: arial;font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="line-height: 200%;font-size:85%;" lang="ES" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText"  style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 200%; font-family: arial;font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="line-height: 200%;font-size:85%;" lang="ES" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText"  style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 200%; font-family: arial;font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="line-height: 200%;font-size:85%;" lang="ES" &gt;Elkan despertó sobre un suelo muy extraño. Para él era como estar recostado sobre hielo seco, pero más se asemejaba a un vasto terreno de cristal. Al levantarse se dio cuenta de que bajo el suelo había muchas nubes grises, girando como colosales torbellinos inconstantes. Una contra otra se golpeaban y creaban fuertes truenos. Por el suelo de cristal no pasaba el sonido, pero había lugares, enormes terrenos donde no existía tal suelo. Por esos lugares entraban las nubes como opacos arbustos, regalando miles de ecos, dando al lugar una apariencia hostil y dramática. Miró el suelo y en él su reflejo. Recordó que antes de llegar ahí tenía la pluma puesta en la cabeza. Buscó en su cabeza pero no había nada. Tampoco estaban la pluma blanca ni el hacha. Un sentimiento de profunda desesperación lo invadió. Las armas que tenía para combatir a Kai- Kai Vilú desaparecieron, dejándolo como en un principio, pero en un lugar que desconocía y con algunas heridas en el cuerpo, impidiéndole estas una buena movilidad. Comenzó a caminar sin rumbo, todo el lugar era idéntico y no había cerros ni mares en el horizonte. Lo que parecía aún más curioso era que el cielo se veía más cercano que nunca. Las estrellas rebotaban su reflejo sobre el piso de cristal y la luna se alejaba lentamente por una esquina. Sin dudas ese era un lugar extremadamente hermoso, Elkan no acababa de darse cuenta de que en su interior se regeneraba la paz, cuando una fuerte voz lo llamó. La voz sonaba a la de una mujer. El mensaje fue simple y repetitivo: “no los mates, por favor, no los mates...” Elkan giró su cabeza hacía donde suponía el origen de esa voz y se dio cuenta que pertenecía a la luna. Esta estaba por desparecer, pero en el momento en que la mitad de su cuerpo se escondió en el horizonte cristalino el piso se iluminó. Elkan pudo ver que estaba de pie sobre una inmensa cruz. Esta cruz de cuatro líneas entrelazadas estaba dentro de un gigantesco círculo. -Esta es la misma forma que está dibujada en el Kultrún de Saqui- pensó. Luego comenzó a sentirse incómodo, como si dentro de su corazón adivinara el lugar donde se encontraba. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText"  style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 200%; font-family: arial;font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="line-height: 200%;font-size:85%;" lang="ES" &gt;Desde el este, según marcaba uno de los brazos de la cruz, aparecía un hombre muy brillante, fornido y de increíble tamaño. Este se acercó a Elkan y le preguntó: -¿Por qué tenías el hacha y qué se te pasó por la cabeza cuando amenazabas con ella a su cuidador?-. Elkan palideció ante esa monumental forma de vida, pero recordó lo que estaba sucediendo lejos de ahí y recobró el coraje que necesitaba. – Chau Elchefe, Kai-&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Kai Vilú ha desatado su furia contra nosotros y contra la tierra, desbordando los mares y destruyendo nuestras vidas. Ha sido tal su arrebatamiento que acabó en dos días con nuestro guardián, Ten- Ten Vilú. Yo soy el responsable de todo este suceso porque rescaté al sacrificio y rompí el pacto. Es por eso que yo busco la manera de acabar con él y la única forma es blandir el hacha contra él-. Elkan, luego de su relato pudo ver como el rostro de Chau Elchefe se deformaba de la impresión. -Es por eso que los cielos han tenido más nubes que de costumbre, para que yo no viera lo que estaba haciendo- pensó Chau Elchefe. Entonces miró a Elkan con otro rostro, menos agresivo. Abrió su enorme mano y en ella tenía un hermoso cintillo, las dos plumas y el hacha. Elkan rescató sus pertenencias y a excepción del hacha, ya que estaba en su segundo nivel de tamaño y poder. Quiso levantar el hacha, pero sin la pluma su fuerza era la de un hombre normal, entonces quiso ponerse la pluma negra, pero Chau Elchefe se lo impidió. Le dijo que no era prudente que el mal pisara aquel santuario, entonces le dijo a Elkan: - Ese cintillo es tu prueba de que yo te he enviado para derrotar a Kai- Kai, tienes toda mi autoridad para levantar armas contra ella. Yo lanzaré el hacha por donde tú volverás a tu tierra. La dejaré en el lugar preciso. Tú solo debes hacer lo correcto-. Elkan le preguntó que hacer, ya que no tenía idea de como enfrentarse a esa terrible serpiente con sólo un hacha. – Usa la pluma blanca, guardián de Mon Mapu, ella te dará el poder que te falta para derrotar a la gran serpiente del mar-. Con esa recomendación Chau Elchefe empujó su mano y dejó caer el hacha por uno de los vacíos que había en ese lugar. Elkan vio el cintillo y tenía un símbolo tejido en forma de “x”, entonces recordó a Millaray, su sueño infantil, y sintió un gran escalofrío recorriendo su espalda. Sonrió mientras lo cambiaba por su viejo cintillo tribal y corrió con mucha energía, zambulléndose en las nubes.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText"  style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 200%; font-family: arial;font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="line-height: 200%;font-size:85%;" lang="ES" &gt;Nunca se imaginó Elkan que caería en un pozo lleno de agua. Su salto fue tal que se interiorizó mucho en ese lugar oscuro. Al mirar el fondo descubrió una extraña neblina. Elkan se asustó e intentó flotar para volver a su lugar de origen, pero una fuerza contraria a la gravedad del agua lo empujó hacia abajo. Luchó contra esa fuerza hasta perder el poco aire que había en sus pulmones, producto de no saber que caería en agua no guardó suficiente. Instintivamente se giró y se puso nuevamente de cabeza hacia la dirección de la bruma. Al ingresar a ella comenzó a sentirse más liviano. La extraña sensación del agua mezclándose con aire lo descolocó, regalándole la tranquilidad de volver a respirar. Entonces salió de la bruma y se encontró con el cielo completo en un alba lluviosa y todo el panorama de la tierra del sur. Reconoció a Ten- Ten Vilú tendido sobre la isla grande, luego hacia el oeste pudo ver una enorme ola dirigiéndose hacia la tierra y a Kai- Kai Vilú tras ella, usando su vientre para impulsarla. Elkan metió su mano en la faja del pantalón y sacó la pluma negra, la puso en su cabeza y aparecieron nuevamente sus grandes alas negras. No cambió el curso de su caída, simplemente cerró las alas y se dejó caer con más velocidad, bajando incluso más rápido que la misma lluvia que lo acompañaba.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText"  style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 200%; font-family: arial;font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="line-height: 200%;font-size:85%;" lang="ES" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText"  style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 200%; font-family: arial;font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="line-height: 200%;font-size:85%;" lang="ES" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText"  style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 200%; font-family: arial;font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="line-height: 200%;font-size:85%;" lang="ES" &gt;Kona vio un brillo descender del cielo y adivinó en él la forma del hacha. Entonces llamó la atención de Millaray quien lo sujetaba mientras caminaban de vuelta a la comunidad de machis. Ella giró su cabeza al cielo sin poder ver el hacha. Buscó de abajo a arriba con la vista y pudo ver a Elkan, bajando en la misma dirección que le indicó Kona pero a una velocidad descomunal. Los dos se alegraron mucho, pero Millaray no podía disimular su preocupación. Entonces Kona se acercó a su oído y le dijo: - No te preocupes tanto. Elkan es muy fuerte. No te has dado cuenta acaso de que el siempre me ha derrotado, cambiando mis planes, mis creencias, me ha derrotado en combate limpio e incluso me derrotó ante ti-. Millaray se impresionó mucho al escuchar a Kona decir esas cosas. El guerrero imbatible descubrió ante ella sus verdaderos pensamientos y logró ver que efectivamente era cierto. Elkan Había cambiado algo en Kona. Lo había convertido en un hombre justo, capaz de valerse del orgullo más preciado para un hombre de su clase, el orgullo de ser un guerrero, pero dispuesto a mitigar el orgullo nefasto de un hombre de hierro, donde su egocentrismo abarca incluso las zonas de su alma donde se opaca el cariño por sus seres queridos. Millaray veía descender a Elkan entre la lluvia y sabía que el reto de enfrentar a Kai- Kai Vilú era el más duro que Elkan debía enfrentar en su vida, pero que en el camino que este ha recorrido desde que se separaron, hace cinco años, ha recogido los elementos necesarios para hacerse un hombre sabio, con mucha confianza en si mismo y con el coraje digno de un Toqui. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;!--EndFragment--&gt; &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1334545721172963868-1249142750159251499?l=laleyendadetierrafertil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laleyendadetierrafertil.blogspot.com/feeds/1249142750159251499/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1334545721172963868&amp;postID=1249142750159251499' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1334545721172963868/posts/default/1249142750159251499'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1334545721172963868/posts/default/1249142750159251499'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laleyendadetierrafertil.blogspot.com/2008/04/capitulo-diecinueve-el-gran-kultrn.html' title='Capitulo Diecinueve - El gran Kultrún.'/><author><name>Daniel Cifuentes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04693953779355724154</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1334545721172963868.post-3915386193216011529</id><published>2008-04-08T09:57:00.001-04:00</published><updated>2008-04-18T13:52:35.684-04:00</updated><title type='text'>Capitulo Veinte - El golpe que Genera Tempestades</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;En una orilla de la gran isla cayó el hacha, enterrada en la punta superior y con el mango hacia arriba, exigiendo a su portador su uso. En el mango flameaba el tejido con las letras de sangre que escribió Chau Elchefe para sellarla. Por nada del mundo ese tejido debía salir del mango, de lo contrario el hacha crecería de tal manera que sólo Chau Elchefe podría tomarla, pero no era un tema preocupante, ya que el tejido se modificaría cada vez que el hacha creciera. El hermoso metal del que estaba construida la hoja era desconocido por los humanos. Cuando el hacha estaba en manos del Trauko en su más pequeño tamaño, la hoja se llenó de tierra y escarias, volviéndola tosca como a una piedra, pero cuando creció a su segundo nivel se desprendió de la inmundicia, mostrando su brillo gris, reflejando en ella como un espejo el entorno tras las gotas de agua que se deslizaban por su frío temple.&lt;br /&gt;A unos metros del hacha aterrizó Elkan. Con un gran golpe de sus piernas tocó la tierra y se levantó gallardo pese a sus heridas. Metió su mano a la faja y sacó la pluma blanca. Dio gracias a Yeku por habérsela entregado y la puso al lado de la pluma negra, bajo el cintillo. En ese momento el mundo de Elkan cambió completamente. La pluma comenzó a transferirle el máximo poder de Yeku, ese poder reservado y desconocido. Cuando este poder llegó al cerebro de Elkan escuchó dentro la voz de su maestra. – La fuerza no sirve de nada sin la suprema sabiduría-. Entonces Elkan comprendió que la pluma contenía la información que Yeku había reunido durante sus más de ochocientos años de vida.&lt;br /&gt;Lo vio todo, desde el nacimiento de Yeku, su vida en Mon Mapu, su enfrentamiento contra el Lonco de esa epoca. Vio en el corazón de Yeku a una guerrera dispuesta a enfrentarse a la terrible serpiente en lugar de ver como sus hijos morirían sacrificados a ese engendro. Vio como los Patriarcas vendieron su linaje a Kai- Kai Vilú, dejando caer sobre sus hijos la responsabilidad de morir por el resto. Desde esa época se contaron tres muertes, tres niñas parecidas a Millaray cargando el mismo karma. Yeku estuvo parada en el acantilado, escondida unos kilómetros al sur, viendo caer a los hijos de Mon Mapu en las mandíbulas del monstruo. Elkan pudo conocer todos los secretos de la hechicera, aprendiendo de su poder y sus experiencias, reconociendo entre ellas las malas decisiones que Yeku tomó sólo para hacerse más fuerte. Entonces se volvió demasiado sabio. Comprendió que ya no era necesario sacarse la pluma negra, porque la lluvia era muy gruesa y limpiaba efectivamente la sangre que se acumulaba en sus fibras. También supo que la pluma blanca no absorbía nada, sólo entregaba el poder del conocimiento a su portador y que esa pluma siempre perteneció a Yeku, ella la diseñó para soportar todo el conocimiento que había reunido y no volverse loca intentando almacenarlo en su cabeza. Conoció la historia de Kai- Kai Vilú, como se había formado a partir de dos seres hijos de Chau Elchefe y porque la luna le había pedido que no los matara, hablando de dos en un solo ser. Entonces miró el hacha y supo lo que tenía que hacer.&lt;br /&gt;Ten- Ten Vilú apenas tenía fuerzas para mirar lo que sucedía con sus titilantes ojos color rubí. Habló la serpiente de la tierra a Elkan y con un gran esfuerzo comenzó a levantar su monumental cuerpo de la isla grande.&lt;br /&gt;Elkan comenzó a caminar hacia el hacha mientras concentraba todo su poder, cambiando por primera vez su apariencia de manera voluntaria. Las plumas de su cuerpo comenzaron a desaparecer en ciertos sectores. Su rostro, su pecho y sus extremidades descubiertas parcialmente expusieron su piel al frío entorno, enseñando unos hermosos tatuajes, celestes como el cielo y rojos como la sangre, que aparecieron en distintos sectores de su pecho, brazos y cuello, tomando incluso parte de su rostro. En sus sienes algunos de sus cabellos comenzaron a ponerse canosos, como el plateado cabello de su maestra. Sus alas desaparecieron, ya no eran necesarias, pero la liberación de esa energía sirvió para aumentar el volumen de sus músculos. Cuando las plumas de su cuerpo terminaron por desaparecer, Elkan se veía como un hombre grande y extremadamente fuerte, un guerrero formidable de ojos luminosos como la luna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kai- Kai Vilú no podía creer que Ten- Ten Vilú tuviese aun fuerzas para levantarse. Sabía que ya no le quedaban para realizar algún tipo de ataque, por eso se imaginó que el esfuerzo de la gran serpiente era realizado para salir del alcance de la ola. Entonces se rió a carcajadas de su enemigo y empujó más fuerte, sabiendo que esa potencia sería suficiente como para llegar a la cordillera, a Ten- Ten mismo. Entonces escuchó un fuerte ruido bajo la mandíbula de la serpiente de la tierra. Agudizó la vista y logró ver a Elkan golpeando el suelo con una enorme hacha. –¡No puede ser, el hacha de mi padre! -.  Dijo la serpiente mientras Elkan descansaba un momento del esfuerzo que significó golpear el suelo con esa tremenda herramienta.&lt;br /&gt;El hacha se hundió aproximadamente un metro en la roca que Elkan usó como soporte del golpe. Apenas se veía el mango sobresaliendo unos centímetros de la grieta, en ese momento el hacha comenzó nuevamente a crecer. Sobresalió el mango hasta quedar a la misma altura de Elkan. La hoja quedó completamente sumergida en la roca. Kai- Kai Vilú se estremeció del pánico al ver el hacha frente a ella, luego de darse cuenta que no había vuelta atrás se apresuró a imprimir más poder a la ola, para llegar antes de que Elkan pudiese levantar el hacha nuevamente.&lt;br /&gt;El peso del hacha era demasiado. Elkan intentaba moverla pero le era muy difícil. Puso entonces su mano derecha dentro de la grieta y tomó con fuerza el mango del hacha, luego puso su pierna izquierda abajo a modo de eje de trampolín y con la mano izquierda y el peso de su cuerpo comenzó a halar. El hacha se movía poco, pero entre tirar y tirar comenzó a mostrar su hoja, hermosamente decorada con grabados incomprensibles. Fue tal la fuerza que Elkan usó para desprenderla, que dañó los músculos de su pierna con el peso. Luego de un instante el hacha salió completa y cayó de golpe, como un plomo, sin dar rebote alguno. La ola se acercaba rauda, como una estampida inmensa, como si alguien plegara el mundo. El estruendo que generaba el agua retumbaba en todas partes. Elkan niveló el hacha y comenzó a levantarla. Al estar la hoja a la altura de su cintura ya no podía aguantar el dolor de sus extremidades. Sentía como los nervios se desgarraban, como sus tendones se cortaban, tal como se corta la cuerda de un arco demasiado tenso. Sus sienes golpeaban dentro del cintillo como queriendo explotar. Elkan era como un árbol, enterrando los dedos de sus pies en la tierra a modo de raíces, totalmente rígido ante un peso indescriptible.&lt;br /&gt;El hacha ya estaba con su hoja a la altura de sus ojos cuando sintió que las fuerzas se le iban. Recordó el Raiken, los días y las noches que aguantó parado bajo esas pesadas aguas. Sabía que la proporción no era la misma pero que era un grato alivio para obviar el sonido de sus huesos, retorciéndose y moliéndose entre ellos, producto del peso enorme. Sintió como de sus oídos salía sangre tibia y se dio cuenta que la presión estaba destruyéndolo por dentro. Elkan debía actuar rápido, así que levantó la vista y pudo ver la gran ola ya a una cercanía peligrosa. Siguió levantando la vista y pudo ver como el mango del hacha estaba bañado por la sangre de sus manos. Tras ese punto focal, la cresta de la ola adivinaba un nivel cóncavo. De aquel apareció la cabeza de Kai-Kai Vilú. Saltando sobre su ola se lanzó sobre Elkan, su inmensa cabeza se acercaba con la mandíbula abierta -¡Muere, hijo de Yeku! - Gritó la serpiente. Elkan abrió los ojos de la impresión. Pero no tuvo tiempo para pensar. Agachó la cabeza un poco para generar impulso y con un fuerte grito dejó caer el hacha contra el piso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue mucho antes, cuando la tierra y el mar se limitaban sólo por una larga línea perfecta, como marcada por el golpe de un hacha. El orden de las cosas, la vida y el caos. Todo tenía un orden, pero luego de aquel golpe contra la tierra todo perdió sentido. El impacto liberó un silencio nefasto y agresivo, tan grande, que hizo que hasta el mar guardara silencio. Entonces frente a la punta del hacha enterrada se abrió una grieta muy fina, como con un alfiler comenzó a dibujarse una línea hacia el mar, hacia Kai- Kai. Entonces hubo una explosión de luz y sonido tan fuerte, que Elkan salió disparado hacia atrás e incluso Ten- Ten se movió con ella. Ese golpe de culata no tuvo nada de fuerza comparado con el corte real, ese que se abalanzó frenéticamente sobre la ola y Kai- Kai.&lt;br /&gt;Fue como un rayo, pero silente. Una saeta invisible partió el mar en dos, arremetiendo contra la serpiente del mar, esta solo alcanzó a observar como el mundo se dividía al caer sus mitades una a cada lado de sus dominios. Entonces Ten- Ten Vilú gritó: - ¡Oh majestuoso océano, demasiado importante eres tú como para albergar en tus aguas la maldad de esta serpiente! ¡Yo, Ten- Ten Vilú, espíritu de la tierra te maldigo Kai- Kai! ¡No volverás a ser uno nunca más, cada una de tus mitades vagará en el fondo del mar sin poder siquiera levantar la cabeza! -. El mar escuchó a Ten- Ten Vilú y se abrió. Kai- Kai Vilú fue tragada por el mar y la gran ola se volvió sobre ella sepultándola. El mar fue listo y separó las dos mitades, niño, niña, y los dejó reclusos en un gran laberinto labrado en el fondo del mar. De aquel lugar no han podido salir hasta nuestros tiempos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Gracias, guardián del tesoro de Mon Mapu – dijo Ten- Ten Vilú al cuerpo de Elkan que yacía casi sin vida en una gran poza. – yo velaré porque esa serpiente nunca vuelva a levantarse. Ustedes, humanos, vivan una nueva época de paz-.&lt;br /&gt;Fue en ese momento cuando Ten- Ten Vilú volvió a su posición original, pero sumergió su cuello y su cabeza en el mar, para así poder vigilar las profundidades en todo momento. La cordillera se sumergió en el sur, desde la isla grande la serpiente de la tierra sepultó su cuerpo, perdiéndose entre las miles de islas y archipiélagos que se generaron tras la gran batalla.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1334545721172963868-3915386193216011529?l=laleyendadetierrafertil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laleyendadetierrafertil.blogspot.com/feeds/3915386193216011529/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1334545721172963868&amp;postID=3915386193216011529' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1334545721172963868/posts/default/3915386193216011529'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1334545721172963868/posts/default/3915386193216011529'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laleyendadetierrafertil.blogspot.com/2008/04/capitulo-veinte-el-golpe-que-genera.html' title='Capitulo Veinte - El golpe que Genera Tempestades'/><author><name>Daniel Cifuentes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04693953779355724154</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1334545721172963868.post-9005306694578782724</id><published>2008-04-07T17:06:00.005-04:00</published><updated>2010-09-13T10:30:35.768-04:00</updated><title type='text'>Epílogo</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:130%;"  &gt;Los sobrevivientes corrieron entre los escombros y las piedras. Llegaron hasta ver a ese gran hombre de sienes blancas tirado con la cara al sol de la mañana sobre una poza. Nadie imaginaba que aquel colosal guerrero fuese Elkan. Demasiado grande, demasiado curtido por los años. Entonces se acercó la viuda de Aucaman y se alegró al ver que el gran guerrero respiraba. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:130%;"  &gt;&lt;br /&gt;La lluvia dejaba de caer paulatinamente y un nuevo sol aparecía entre las nubes cansadas. Millaray esperaba a Elkan, sabía que él llegaría en cualquier momento. Ese presentimiento estuvo presente desde que vio caer a Kai- Kai Vilú. Kona se acercó a la princesa y le dijo: - Despídeme de todos por favor-. Millaray presintió que la decisión de Kona era irrevocable, tanto por su comportamiento pasado como por la humillación que sintió recibir de Elkan. La princesa de la tierra sumergida en el mar lo vio perderse por el camino rumbo al norte. Saqui se acercó y le prestó su hombro, Millaray recién pudo llorar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un día vieron el borde de la costa cubierto por miles de gaviotas, estas estuvieron ahí por meses, es por eso que los habitantes le llamaron a la gran isla “&lt;strong&gt;Chiloé&lt;/strong&gt;” que significa “lugar de gaviotas”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Elkan no despertó, la batalla lo sumió en un profundo sueño del cual no pudo reponerse. Los hombres de Mon Mapu tomaron al guerrero y lo llevaron a donde se encontraba Millaray. Construyeron una Ruka para su reposo y la princesa de Mon Mapu se quedó con él, cuidándolo día y noche, con la esperanza de verlo abrir sus ojos una vez más, con la energía y la tenacidad de siempre.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1334545721172963868-9005306694578782724?l=laleyendadetierrafertil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laleyendadetierrafertil.blogspot.com/feeds/9005306694578782724/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1334545721172963868&amp;postID=9005306694578782724' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1334545721172963868/posts/default/9005306694578782724'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1334545721172963868/posts/default/9005306694578782724'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laleyendadetierrafertil.blogspot.com/2008/04/del-autor.html' title='Epílogo'/><author><name>Daniel Cifuentes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04693953779355724154</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
